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Debates van y debates vienen. La pregunta del millón es: ¿Existe realmente la amistad desinteresada entre un hombre y una mujer? Algunos responderán “Técnicamente sí. Prácticamente no”. La verdad es que la amistad entre un hombre y una mujer puede ser tan posible como no, dependiendo de los miembros de la relación y las intenciones que tengan acerca de ella.

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Una amistad surge a través del tiempo por tener ciertas afinidades en común independientemente de la atracción física. La amistad entre un hombre y un mujer fluirá si desde un principio ambos dejan claro qué sentimientos unen a los dos, aunque también hay que tener en cuenta que el límite de la amistad puede ser bastante fácil sobrepasarlo; sólo dependerá de la atracción física que sientan y de la cercanía que tengan, pero siempre existirá el riesgo de llegar a un romance. Todo depende de las circunstancias y de la situación, si se dan los factores para que ambos sientan esa chispa que despierte el amor.

Desde que crecemos, nos enseñan sobre qué hacer y qué no hacer con los novios(as), pero nunca qué respecto a los amigos del sexo opuesto. Como por ley, se nos dice que si un hombre y una mujer tiene un lazo emocional, este forzosamente debe ser un vínculo romántico, o que este tipo de amistades están a un paso del romance en el que se puede dar un noviazgo estable o un corazón roto.

En muchas ocasiones se tiende a confundir la amistad con el amor. Esto se debe a que los sentimientos no son tan fáciles de distinguir y  probablemente lo que se sienta sólo se trate de una simple atracción física, que al mezclarla con los sentimientos de amistad, nos provoca una sensación que nos lleva a idealizar una relación de pareja, cuando realmente lo único que existe es la amistad y el cariño.

Para muestra basta un botón. En una encuesta realizada por el sitio Match.com a más de 800 mexicanos (hombres y mujeres), el 49 por ciento de los encuestados dijo que nunca ha besado a su mejor amigo(a) contra el 51 por ciento de respuestas afirmativas.

También, el estudio arrojó que el 44 por ciento de las mujeres que besaron a un amigo dijo que valió la pena, pero que quedaron solamente como amigos; y el 18 por ciento dijo que podría volver a ocurrir. En cambio, la opinión de los hombres es distinta: el 32 por ciento de quienes besaron a una amiga, dijo que quedaron solamente como amigos; y el 26 por ciento dijo que estaría dispuesto a volver a besarla. En relación a apostar a una futura relación, ellos son más optimistas; 36 por ciento sostuvo que le gustaría ver qué puede pasar.
En relación a quienes dijeron que nunca besaron a su mejor amiga o amiga, el 48 por ciento de las mujeres sostuvo que nunca se dio la oportunidad contra el 28 por ciento de los hombres. Sin embargo, el 40 por ciento de los chicos que nunca besó a una amiga fue porque nunca se le cruzó por la cabeza, y al 24 por ciento de las chicas nunca se le ocurrió ¿ellas se atreven a más en la amistad?
Pero en lo que se refiere a “dar el siguiente paso”, el 32 por ciento de ellos tiene miedo a enamorarse y no ser correspondido contra el 27 por ciento de las mujeres.
Sea la creencia que tengamos, lo que es innegable es que la amistad es uno de los pilares fundamentales de la vida, por lo que no es recomendable prescindir de ella sólo porque la persona sea del sexo opuesto. Quizá creamos ser capaces de ajustarnos a una amistad entre hombre y mujer, es decir, ser sólo amigos, pero si ya vamos a dar “el siguiente paso”, siempre hay que tener claro que éste puede ser lo mismo exitoso que un rotundo fracaso, por lo que hay que preguntarse si vale la pena arriesgarse. Después de todo, el amor entre dos personas es lo más maravilloso del mundo, ya sea amistad o romance.