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México produce cerca de 20 millones de toneladas al año para autoconsumo.

Durante una sesión en la Cámara de Senadores, una integrante de Greenpeace decidió colgarse y descender a rapel por una de las paredes del recinto para manifestarse contra la siembra de maíz transgénico en el país.

Con un cartel en donde estaba escrito “Maíz transgénico traición a la patria”, la activista dejó atónitos a los senadores.

Otra integrante de la organización se le unió con una pancarta similar cuando estuvo en el piso y ante la tribuna.

Ambas permanecieron unos minutos en el salón de sesiones y se retiraron custodiadas por personal de seguridad.

De acuerdo a la organización ambientalista, el Senado ha eludido su responsabilidad de impedir la siembra de maíz transgénico en el país y evitar la contaminación del grano mexicano, un alimento que es parte de la dieta básica de la población.