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Científicos de la NASA, que están llevando a cabo el estudio del conocido como ‘el cometa del siglo’, ISON, dudan si la roca sobrevivirá antes de llegar a su perihelio, el punto más cercano al Sol de su trayectoria.

 

Según han indicado, tiene una actividad “inusual” similar a la que estos cuerpos tienen cuando ya están acercándose a la estrella. Sin embargo, ISON se encuentra aún a mas de 451 millones de kilómetros de la Tierra. Desde hace meses, el telescopio espacial Hubble ha comenzado un estudio del cometa ISON (descubierto en septiembre de 2012) y que, según los expertos, es uno de los cometas más brillantes de los últimos 50 años. No obstante, si es visible desde la Tierra a finales de este año, como se espera, se podrá observar incluso a la luz del día.

El equipo está usando imágenes obtenidas por el telescopio para medir el nivel de actividad de este cometa. Hasta ahora, los datos preliminares indican que el núcleo no es mayor a tres o cuatro kilómetros de diámetro. Esto supone un tamaño “notablemente pequeño” teniendo en cuenta el alto nivel de actividad observada en el cometa, según han explicado los expertos.

Concretamente, la NASA ha determinado que el cometa ISON está desprendiendo polvo de su núcleo a una velocidad de más de 50,8 kilogramos por minuto, similar a lo que estos cuerpos pierden cuando están ya cerca del Sol.