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Una fuente libia de seguridad indicó que el atentado había sido perpetrado con una bomba disimulada en un automóvil.

Ayer, un atentado con coche bomba perpetrado contra la embajada de Francia en Trípoli (Libia) dejó a dos guardias heridos y provocó importantes daños materiales.

La situación de inseguridad en Libia, consecuencia de la incapacidad del nuevo Gobierno de extender su autoridad, empujó a varias embajadas occidentales recientemente a alertar a sus ciudadanos con intención de viajar al país norteafricano.

No obstante, estas advertencias de viaje están centradas especialmente en la ciudad oriental de Bengasi y no en Trípoli.

Desde la caída del régimen de Muamar al Gadafi, en octubre de 2011, varias misiones diplomáticas han sido blanco de ataques o atentados en el país.

El presidente francés, François Hollande, cuyo país participó en la operación militar internacional contra el régimen de Gadafi, indicó que espera que las autoridades libias “arrojen toda la luz” sobre este ataque.

“Francia espera que las autoridades libias arrojen toda la luz sobre este acto inaceptable, para que los autores sean identificados y comparezcan ante la justicia. Este acto toma como blanco, a través de Francia, todos los países de la comunidad internacional que participan en la lucha contra el terrorismo”, afirmó Hollande en un comunicado.

El ataque más grave se produjo el pasado 11 de septiembre contra el consulado estadounidense en Bengasi, en el que perdieron la vida el embajador y tres funcionarios norteamericanos.