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Robert Smith celebró su cumpleaños número 54 de una forma muy especial: durante un concierto que su banda The Cure ofreció la noche del domingo en el Foro Sol de la capital mexicana, donde concluyó su gira por Latinoamérica.

Cuando la banda regresó al escenario para interpretar un segmento dedicado a su disco “Kiss Me, Kiss Me, Kiss Me”, de 1987, varias personas, frente al escenario del inmueble, agitaron globos de colores y cantaron el tradicional “Happy Birthday” al líder de la legendaria agrupación británica, gesto que Smith agradeció tímidamente.

“This is the end of the world”, tercer tema de su disco editado en 2004 fue significativo para el momento, en el que un aforo lleno, asustado por el movimiento telúrico y emocionado se preparaba para festejar al hombre de negro con pelo alborotado, de maquillaje bien llevado y de sobrepeso evidente, tan evidente como su carisma y cariño hacia el público de México, en esta, su cuarta visita.

“Los amo”, expresó Smith y entre las luces multicolores, la niebla y los estrobos de la escena, dijo un “Gracias” en español lo que provocó el júbilo de las personas que meses atrás planeaban en redes sociales cantarle “Las mañanitas” en algún punto del concierto para retribuirle de alguna manera las tres décadas de hits y canciones de culto que la banda ha creado.

“Lovesong” como una de las primeras sorpresas de la noche, fue ejecutada por Simon Gallup en el bajo, Roger O’Donnell en los teclados, Jason Cooper en la batería y Reevs Gabrels en la segunda guitarra haciendo retumbar almas y corazones de los espectadores.

Durante la celebración, donde la atenta escucha de los asistentes fue la característica, el grupo continuó con “Push”, “In Between Days” y los himnos “Just like heaven” y “Pictures of you” los cuales unieron las voces de distintas generaciones.

El público expectante no apartaba su mirada del escenario que por momentos hipnotizaba con las animaciones proyectadas en la pantalla central y presenciaba con gusto temas como “Lullaby” y “Play for today”.

El movimiento repentino en las gradas que por momentos se llegaba a sentir, en esta ocasión no era por otro sismo, sino por los saltos que realizaban algunos asistentes al escuchar “The walk” y “Friday Im in love”, esta última de su álbum Wish que le significó una nominación al Grammy y que llegó al primer puesto del Billboard Modern Rock Chart en 1992.

La variedad de edades dentro del foro con capacidad de 60 mil personas se hizo presente, pues mientras había adolescentes que se han acercado a la banda como una agrupación básica en cualquier discografía sobre la historia del rock, es evidente que aquellos que pasaron su adolescencia con la banda inglesa también hicieron acto de presencia en una noche estrellada.

Tras su emotiva presentación en la capital mexicana, The Cure encabezará cuatro festivales internacionales de rock durante el verano, incluido el legendario Lollapalooza, que se realiza anualmente en la ciudad de Chicago, donde la banda británica actuará por primera vez.