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Se reveló que los cuerpos de 111 presos fueron encontrados amontonados demuestra que hubo levantamiento de cadáveres.

Un tribunal de São Paulo condenó a penas de 156 años de prisión a 23 policías de un primer grupo de 79 acusados por la matanza de 11 presos en 1992 en la cárcel de Carandirú, Brasil.

Las autoridades encontraron culpables a 23 agentes y absolvieron a otros tres por la muerte de 13 reos del segundo piso del Pabellón de Carandirú.

Este es el primer juicio por esta masacre, que involucra a un total de 79 guardias.

Las investigaciones demostraron que los policías dispararon el 2 de octubre de 1992 y lo hicieron con la intención de matar a los presos amotinados en esa prisión. Este hecho es considerado como el peor en la historia penitenciaria de Brasil.

Durante el proceso, los gendarmes admitieron que abrieron fuego, pero no pudieron certificar si causaron bajas, pues el pabellón de la cárcel estaba sin iluminación.