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Gracias a esta investigación, miles de parejas con problemas de fertilidad pudieron ser padres.

La Universidad de Cambridge anunció el fallecimiento del fisiólogo Robert Edwards, de 87 años.

Edwards es considerado el padre de Louise Joy Brown, el primer bebé nacido gracias a un tubo de ensayo, en 1978; así como de los más de cinco millones de niños que desde entonces han nacido gracias a la fecundación in vitro.

El fisiólogo fue el responsable de la aparición de una nueva especialidad ya consolidada: la medicina y biología de la reproducción.

Robert Edwards comenzó a trabajar en el campo de la fecundación en la década de los 50, y tardó 15 años en desarrollar y perfeccionar la técnica in vitro.

La investigación logró demostrar algo que parecía imposible: extraer un óvulo humano y fecundarlo fuera del cuerpo, en un laboratorio. Pero eso no sería todo. Después, ese embrión se introduciría de nuevo en el útero, el cual lograría implantarse con éxito en el endometrio, para desarrollarse como cualquier otro feto en el útero materno y así nacer un niño perfectamente sano.

El jurado de los Premios Nobel reconoció la labor de Edwards con la concesión del premio de Fisiología y Medicina de 2010.