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La casa de ambos en Barcelona, la han tenido que poner como fianza por cuatro millones de euros para que Urdangarín no pise la cárcel.

Un juez español decidió imputar a la infanta Cristina, hija del Rey Juan Carlos. Es la primera vez en la historia que un miembro de una familia real europea no es “intocable” y se le investiga por tráfico de influencias por el caso “Nóos” en el que está también involucrado su esposo Iñaki Urdangarín.

Urdangarín montó una empresa que realizaba congresos deportivos y organizó algunos contratados por los gobiernos de Valencia y las Islas Baleares por nueve millones de euros que fueron a parar a paraísos fiscales.

El juez inició la investigación contra Urdangarín en el 2007 y seis años después la infanta Cristina tendrá que acudir el 27 de abril al juzgado a declarar sobre el caso de corrupción y evasión de impuestos.

Lo cierto y asombroso, no sólo para los españoles sino para los europeos, es que existe la posibilidad de que la infanta pueda pisar la cárcel, lo que es un escenario inédito.