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Un hombre murió en Florida cuando su cigarro electrónico estalló y lanzó proyectiles con tal fuerza que alcanzaron su cráneo, en un accidente que los defensores del “vaping” adjudican al uso inapropiado de equipos que no están regulados.

Cigarrillos-electronicos veneno

Tallmadge D’Elia, de 38 años, fue hallado muerto en su casa en St. Petersburg, en la costa oeste de Florida, cuando los bomberos entraron a su cuarto en llamas.

El fuego fue desatado por la explosión de su vaporizador, que impactó el cráneo con dos esquirlas del cigarrillo y provocó quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo, según el reporte de la autopsia y murió a causa de las heridas.

El aparato era un cigarrillo electrónico de una variedad conocida como “mod”, el cual no está regulado y funciona simplemente transportando el poder de la batería a un atomizador.

Según un informe de la administración federal para el manejo de emergencias FEMA, entre 2009 y 2016 se registraron 195 incendios y explosiones vinculadas a cigarrillos electrónicos en Estados Unidos, aunque ninguno de ellos había derivado en una muerte.

La administración federal de medicamentos FDA advierte que los cigarrillos electrónicos pueden estallar y causar heridas graves, señalando “que se desconocen las causas de tales incidentes”, si bien “cierta evidencia sugiere que son asuntos vinculados a la batería” de litio.