Seleccionar página

Kenneth Bachman salió tan ebrio de un local próximo a la Universidad de Virginia Occidental que, en lugar de indicar al chofer de su Uber que lo llevara de vuelta al campus, introdujo la dirección de su casa, a más de 500 kilómetros de distancia.

uber usuaria 1

Después de subir al vehículo, Bachman se durmió en el asiento trasero. Al cabo de un tiempo, despertó “junto a un tipo desconocido” que le comunicó que estaban “a una hora” de Nueva Jersey.

Tras atravesar cuatro estados, el taxímetro indicaba que el precio era ya de mil 635 dólares.

Bachman decidió contar su historia y recaudar dinero para pagar el viaje mediante el mecanismo “crowdfinding” en el sitio web de GoFundMe, pero el hombre ni siquiera necesitó la asistencia de los usuarios.

La empresa Eat Clean Bro, que se dedica a la entrega de alimentos saludables, decidió pagar la cuenta.

“Apoyamos su decisión de utilizar la forma segura de llegar a casa y no conducir en estado de embriaguez”, explicó la compañía.

El fundador de Eat Clean Bro, Jamie Giovinazzo, agregó que la decisión de Bachman garantizó a la seguridad de otros conductores.

El dinero recaudado se destinará a la fundación Mothers Against Drunk Driving (“Madres contra la conducción en estado de embriaguez”).