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Si eres de las personas que suelen tronarse los dedos para sentir de cierta forma descanso o porque ya lo convertiste en un hábito, deberás pensarlo dos veces.

tronarse dedos 2

Antoine Boylston, un residente de Lexington, Kentucky, estaba trabajando cuando hizo crujir sus nudillos y se abrió una herida que tenía en un dedo.

Al principio pensó que se había roto el dedo meñique de la mano derecha por el dolor que sentía, pero más tarde ese día se sintió tan mal que fue al hospital.

“Cuando llegué, mi mano derecha había empezado a oscurecerse y a hincharse”, contó. Al verlo, los médicos lo llevaron al quirófano para hacer una biopsia de piel y pocas horas después le dijeron que tenía bacterias mortales que le devoraban por dentro.

Los especialistas dijeron que su hábito de crujir los nudillos desencadenó la infección, ya que agravó una costra que ya tenía en la mano. Le hicieron una cirugía de emergencia con el brazo abierto desde el codo hasta el dedo para poder cortar la infección.

“Pensé que las bacterias carnívoras era algo que le pasaba a la gente en las películas, y no por crujir demasiado sus nudillos. Lo hacía frecuentemente y no pensaba en nada de eso, pero ahora voy a vivir para arrepentirme de ello”, confesó.

Según Boylston, terminó pareciéndose “a un zombi” como resultado de la infección bacteriana que afectó al tejido debajo de su piel, así como a los músculos y órganos circundantes.