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La muestra aborda la destrucción ocasionada por el terremoto y tsunami que afectaron a Japón en marzo de 2011 y recuerda que se puede encontrar belleza y fuerza en los paisajes en reconstrucción.

rikuzenta

Naoya Hatakeyama nació en 1958, en Rikuzentakata, Iwate, en Japón. La ciudad fue devastada por el tsunami que arrasó las costas de ese país en 2011, ocasionando el accidente nuclear de Fukushima y dejando una estela de devastación tras su paso.

A partir de esta experiencia de pérdida, Hatakeyama inició un trabajo fotográfico en esa región. En sus imágenes nos adentramos –como en las más terribles pesadillas– a una realidad donde los restos de la producción industrial inundan los campos, los bosques y los océanos. Vemos paisajes con poca presencia humana, los restos de la civilización, sus ruinas y el lento proceso de rehacerse, así como ciclos de creación y destrucción donde la voluntad humana de permanecer se nos anuncia en pequeños detalles frente a la magnitud de las fuerzas de la naturaleza que rebasan al hombre.

La exposición consiste en 50 piezas fotográficas que muestran la transformación del paisaje destruido, en un lapso de cinco años, donde se enfrentan la naturaleza y la mano del hombre. Es una reflexión a partir de la destrucción, pero presentada con una mirada serena y relajada, que confronta al ser humano con las fuerzas naturales para reponerse y reconstruirse.

La muestra estará abierta al público hasta el 5 de febrero de 2018.

 

Lugar: Museo Archivo de la Fotografía

Dirección: República de Guatemala 34, a un lado del templo Mayor, Centro Histórico, Ciudad de México.

Horario: De martes a domingo, 10:00 – 18:00 hrs.

Entrada libre.