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Un juramento es una promesa privada donde se pone a Dios como testigo.

enfant garon au lit avec smartphone

Según el vicario general de la Diócesis de Toluca, monseñor Guillermo Fernández Orozco, se ha llegada a un momento en el que los jóvenes llegan a jurar por la adicción que tienen al celular.

Después de que los excesos decembrinos y de fin de año, han provocado que muchas personas acudan a realizar un juramento en los diferentes templos católicos de la ciudad, la autoridad eclesiástica aclaró que el juramento es una promesa privada.

El religioso destacó que, aunque generalmente los juramentos son por dejar de ingerir bebidas embriagantes, también hay abstenciones de drogas y últimamente, hasta por la adicción al celular.

Lo importante, dijo, es que quien lo realice, lo haga convencido sin que lo obliguen, pero además de que sea un recuerdo permanente, “ese es el verdadero sentido del juramento”, detalló monseñor Fernández.

Explicó que lo correcto debe ser juramento no tan largo, es decir, de un año, pero una vez que se esté próximo a cumplirlo, se debe renovar, para que así, sea un esfuerzo permanente, “no es decir voy a jurar 10 años, sino que con uno es suficiente, pero eso sí antes de cumplirlo, renovarlo”, aclaró.