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El clérigo musulmán Murat Bayaral dio una explicación insólita y ofensiva respecto a por qué los hombres deberían llevar siempre barba y no lucir sus rostros lampiños, durante una intervención en el canal turco ultrarreligioso Fatih Medreseleri.

Bayaral, quien es conocido por sus interpretaciones extremistas del islam y del Corán, indicó que aquellos que no llevan pelos tupidos en sus rostros causan “pensamientos indecentes” en los demás hombres, porque los hacen parecer a mujeres. “No pueden ser distinguidos”, resumió sin inmutarse.

Además, dijo que no había necesidad por parte de los maridos de recibir un “permiso” de sus mujeres para afeitarse y lucir lampiños. Según explicó, la barba es una de las dos cosas en el cuerpo humano que diferencian a los hombres de las mujeres.

En el mundo musulmán, la barba es considerada a menudo un símbolo de devoción. El islam considera que el profeta Mahoma tenía una tupida y por eso se trata de emularlo. Pero otros clérigos más moderados insisten en que en el Corán no hay ningún mandato que indique que se deba dejar crecer el pelo en la cara y que no hay necesidad de hacerlo.