Seleccionar página

Aculco, Pueblo Mágico es un pequeño pueblo favorecido con inmensas bellezas naturales, pero también es poseedor también de una gran historia, gracias a su influencia otomí que tiene mucho que contar.

san jeronimo aculco 2

Caminar por las calles adoquinadas y por las construcciones sostenidas por columnas de cantera transportan a otro tiempo. Uno de los sitios obligados es el Convento de san Jerónimo. El edificio de la parroquia y exconvento se empezó a construir en 1540.

Aquí se puede disfrutar de la sencillez propia de los franciscanos y de un estilo heredado del medioevo europeo que luce contrafuertes y ventanas pequeñas.

Ya en 1674, en otra etapa de construcción, se levantó la parroquia con un estilo barroco modificado llamado Tequitqui, esto es, la interpretación indígena de las formas europeas.

En un recorrido por el interior observarás un vistoso reloj de sol, un óleo de la Santísima Virgen de Guadalupe y una pintura de Miguel Cabrera realizada en 1790, “La Última Cena”, que muestra el majestuoso trabajo de uno de los artistas más cotizados en la época virreinal.

En el exconvento sobresalen el óleo de San Antonio de Padua, la pintura de San Juan Nepomuceno y el de un franciscano abrazando la Santa Cruz.