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Creadores mexicanos que buscan su curación en la enfermedad, en el propio vicio de querer ver, escuchar y degustar otras cosas a partir de un lugar o una idea, participan en la exposición “Sinestesia. Arte Sonoro México II”, que se presenta actualmente en la Galería Lelaboratoire, ubicada en la zona de La Condesa, en esta ciudad.

sinestesia

Se trata de una colectiva en la que participan ocho artistas, quienes, desde su muy particular punto de vista, expresan su visión del arte sonoro, a partir del dibujo, la fotografía y la instalación.

Antonio Fernández Ros, Manuel Rocha Iturbide, Michael Nyman, Ricardo Pohlenz, Vicente Rojo Cama, Guillermo Santamarina, Rogelio Sosa y Roberto Turnbull, son los artistas que no logran conformarse con un solo oficio disciplinar, y que sienten la urgencia de traducir sus ideas a través de otras prácticas, de otros lenguajes y se vuelven bífidos, trífidos y hasta polífidos.

La muestra es una continuación de “Difference. Arte Sonoro México I”, presentada hace dos años en el mismo lugar.

La palabra sinestesia viene del griego: syn, que significa junto y aesthesia, que se refiere a la sensación; se trata de una enfermedad neuro fisiológica en la que algunos escuchan colores, otros experimentan sensaciones gustativas al tocar algún objeto, etcétera.

En el caso de la muestra, retoma el concepto como un enfoque metafórico con la idea de que los artistas puedan romper los paradigmas de los géneros que son los suyos.

En las artes, la idea de la sinestesia ha conformado el pilar de un nuevo espacio en donde han surgido distintas metáforas entre lo visual y lo sonoro, entre la música y la literatura, la pintura y la música, la poesía y los distintos sentidos de nuestra percepción.

Así, destacan obras como la del artista Roberto Turbull titulada “Artefacto de Ruido Gris”, una instalación sonora en la que se muestra una serie de bocetos de diferentes estadios de futbol a manera de mural, acompañada de cuatro bocinas que, a su vez, emiten una pequeña sonoridad, semejante a un corto circuito.

Los impulsos son controlables en su velocidad y enviados a bocinas de diferentes rangos; al final se crea una sucesión de ruidos rítmicos pero sin un patrón, algo irrepetible.

Destaca, además, el trabajo de Michael Nyman “Numbers” quien exhibe en un cuadro de 1.35 metros de ancho por un metro de largo, con seis fotografías a color en las que se muestran medidores de luz, que a su vez, se encuentran enumerados.

La muestra estará abierta hasta el próximo 23 de septiembre.

 

Lugar: Galería Lelaboratoire

Dirección: Vicente Suárez 69 Int. 2, col. Condesa, Ciudad de México.