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Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto una enana blanca poco común en la Vía Láctea cuya masa es baja y su composición extraña. 

ENANA BLANCA

La LP 40-365, como ha sido denominada, podría ser parte de los restos de un tipo de explosión estelar descrito anteriormente, la supernova Iax.

El inusual remanente estelar es una enana blanca de baja masa, alta velocidad y composición extraña, unas características que los astrónomos atribuyen a una estrella residual originada a partir de un evento tipo Iax, una supernova mini que se asemeja a otra más común, el tipo Ia, que en sistemas binarios de dos estrellas que orbitan entre sí y que se utiliza como unidad de medida cósmica.

Al igual que la supernova tipo Ia, la Iax también está formada por un sistema binario compuesto por una enana blanca que orbita entorno a una estrella común. Normalmente, la enana blanca colapsa en una explosión termonuclear que la destruye por completo. Sin embargo, en el caso del tipo Iax esto no ocurre del mismo modo.

Según los astrónomos, es posible que las supernovas de tipo Iax se formen a partir de la destrucción parcial de la enana blanca y que dejen objetos residuales tras la explosión. Además, su brillo es mucho más leve y, por ello, son más difíciles de observar.

Si la hipótesis de los científicos es correcta, los objetos residuales que permanecen tras la explosión podrían corresponderse con la extraña enana blanca hallada. El trabajo, además, concluye que la explosión que originó este remanente estelar podría haber ocurrido entre hace cinco y 50 millones de años atrás.

En total, se han identificado hasta 25 ejemplos del supernova tipo Iax, descrito con anterioridad en otras investigaciones y sobre cuyo origen aún se sabe poco. Así, se espera que el hallazgo de LP 40-365 pueda arronjar luz sobre la formación de esta clase de explosión estelar.

Fuente: SINC