Seleccionar página

Las creencias, los testimonios y las huellas de los más antiguos seres humanos, plasmados en cuevas y paredes de roca hace miles de años, llegan por primera vez a nuestro país en la exposición temporal “Frobenius, el mundo del arte rupestre”, que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Frobenius para la Investigación Antropológica desarrollan en el marco del Año Dual México-Alemania.

frobenius

Los 103 objetos que integran la muestra, y que pertenecen a la referida institución germana de la Universidad de Frankfurt, dan cuenta del espíritu “romántico y científico” que llevó a Leo Frobenius (1873-1938), a registrar y reproducir algunas de las más importantes y remotas manifestaciones rupestres de África, Europa y Oceanía.

La exposición se compone por 70 imágenes que, ya sea por fotografías en blanco y negro, o a través de pinturas en acuarela hechas por Frobenius y su equipo, constituyen copias fieles de sus referentes prehistóricos.

Está complementada por una treintena de piezas, entre fotografías, archivos y audiovisuales, que reconstruyen las doce expediciones en África que Frobenius lideró personalmente, a la vez que dan cuenta de la recepción que en esa época tuvo su labor al interior de los círculos artísticos de París, Madrid, Budapest, Copenhague y Nueva York, donde por primera vez el público occidental observó creaciones de la Edad de Hielo sin trasladarse a las agrestes geografías en tales obras que suelen encontrarse.

El montaje rinde también un homenaje al empeño que el antropólogo y etnólogo alemán mantuvo desde 1890 para revalorar y difundir la cultura de las comunidades originarias de África, a las cuales vio amenazadas por el embate de la globalización y el colonialismo.

Antes y después de la Primera Guerra Mundial, Leo Frobenius recorrió países como Zimbabue, Botsuana, Sudáfrica, Namibia, Egipto, Libia y El Congo, buscando una continuidad al arte rupestre que floreció en Europa durante la Edad de Hielo. De acuerdo con las últimas dataciones, las manifestaciones encontradas en Australia e Indonesia se remontan hasta 40 mil años antes de nuestra era.

Junto con su equipo realizó cerca de cinco mil copias de arte rupestre, la más comprensible y completa colección en su tipo. Casi todas las imágenes fueron reproducidas en su tamaño original de lugares inhóspitos, como desiertos, montañas solitarias y cuevas escondidas. Los diseños, personajes y escenas que aparecen en las pinturas corresponden a los tiempos más tempranos de la humanidad.

Pese a que el trabajo de Frobenius fue cayendo en el olvido cuando en la década de 1960 se inventó la fotografía a color, que relegó las copias pintadas de arte rupestre a una categoría tenida como “poco auténtica”, hoy esta evidencia adquiere nuevos valores documentales, en función de que algunos sitios registrados por el antropólogo en Sudáfrica o Namibia, por ejemplo, están dañados o incluso han desaparecido a causa del descuido gubernamental o las malas prácticas turísticas, lo que convierte a ciertas piezas de las más de ocho mil que hoy resguarda el Instituto Frobenius.

La muestra permanecerá abierta al público hasta el 5 de noviembre de 2017 en la Sala 1 del Museo Nacional de Antropología.

 

Lugar: Museo Nacional de Antropología

Dirección: Paseo de la Reforma y Gandhi s/n, Bosque de Chapultepec, Miguel Hidalgo, Ciudad de México.

Horario: De martes a domingo, de 9:00 a 19:00 horas.

Costo: $70.00

El domingo la entrada es libre a nacionales y extranjeros residentes en México.