Seleccionar página

El teatro Degollado es una de las joyas arquitectónicas más bellas del centro histórico de Guadalajara, un edificio neoclásico recargado que siguió la influencia del teatro italiano.

IMG_20170706_185627

Su historia comenzó a mediados del siglo XIX cuando surgió la idea de edificar un teatro digno para los habitantes de la ciudad, y fue así que se colocó la primera piedra de lo que sería el teatro más tradicional de Guadalajara en 1855, bajo el gobierno de José Santos Degollado, de quien tomó su apellido como un homenaje.

La construcción y el diseño del teatro estuvieron a cargo del arquitecto Jacobo Gálvez, y tras diez años de obras, el edificio abrió sus puertas bajo el nombre de teatro Alarcón, en honor al dramaturgo mexicano Juan Ruiz de Alarcón, el 13 de septiembre de 1866, con la ópera “Lucía de Lammermoor”, de Gaetano Donizetti, interpretada por la soprano Ángela Peralta.
El edificio ha cambiado su fisonomía a lo largo de muchos años, y hoy luce un bello pórtico que había quedado inconcluso durante su primera inauguración.

En el teatro con capacidad para mil 27 espectadores, destacan el pórtico, de columnado corintio, y las pinturas realizadas en su interior por Jacobo Gálvez y Gerardo Suárez en 1861 y que hacen referencia a la “Divina Comedia”. En su fachada está labrada en piedra la figura de Apolo y sus nueve musas.

Sede de acontecimientos culturales de gran calidad, han pisado su escenario personajes de la talla de Plácido Domingo, Marcel Marceau, Juan Gabriel y Virginia Fábregas. En la actualidad es sede de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, de las Galas del Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería, del Ballet Folclórico de la Universidad de Guadalajara, el Ballet del Ayuntamiento de Guadalajara y escenario de conciertos, ópera, ballet clásico, recitales, obras teatrales y presentaciones de destacados artistas nacionales e internacionales.