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El fin de las botellas de plástico podría estar cada vez más cerca. Estos envases son un conocido problema para el medio ambiente si no son adecuadamente reciclados, ya que tardan más de mil años en degradarse.

burbujas agua 1

En nuestro planeta se consumen nada menos que 1.9 millones de botellas de plástico al día y solo en Estados Unidos se venden 50 mil millones al año. Para producir esa cantidad, son necesarios 17 millones de barriles de petróleo, o lo que es lo mismo, el crudo que utilizan un millón de automóviles durante ese mismo tiempo.

Conscientes de la problemática, tres investigadores de la empresa londinense Skipping Rocks Lab, creen haber dado con la solución: los envases comestibles. Para ello, idearon una especie de burbujas de agua a la que llamaron Ooho!, un envase esférico hecho a base de algas, cloro y calcio.

Este redondo invento contiene 50 mililitros de agua y se puede comer o bien, usar para composta, ya que es biodegradable, cuyo objetivo es proporcionar la comodidad de las botellas de agua a la vez que limita el impacto ambiental.

Su uso es fácil a la vez que entretenido: se hace un agujero en la superficie y se sorbe el líquido de su interior de una vez. Luego uno debe elegir entre comerse el envase o bien tirarlo sin tener remordimientos, pues en cuestión de semanas se habrá descompuesto. Si elige la primera opción, el usuario debe saber que la membrana no tiene sabor.

Según sus creadores, estas bolitas consume nueve veces menos energía y cinco veces menos dióxido de carbono que la producción de botellas de plástico normales, además de que son aptas para todo tipo de líquidos, ya sean refrescos o incluso bebidas alcohólicas.