Seleccionar página

Aunque para muchos la botánica como uso medicinal es un viejo recuerdo, en Linares, Nuevo León, es diferente. Ahí aún se encuentra lo que es todo un icono municipal, pues ha estado ahí desde la fundación del municipio: la tradicional Botica Morelos.

botica morelos 1

La Botica Morelos es muy fácil de distinguir debido a los motivos indígenas en la decoración de su fachada que la distinguen del conjunto de edificios del centro de Linares. Ahí, lleva años aguardando la visita de los habitantes de este Pueblo Mágico en busca de sus remedios; surte recetas de todos los médicos y recetas de patente, tal y como reza en su fachada de principios del siglo pasado.

Este sitio fue fundado por Pablo Salce Arredondo, quien compró en 1939 la casa que perteneció a don Sebastián Villegas, quien fundó la Villa de Felipe de Linares en 1700, la cual no contaba con el diseño arquitectónico que tiene actualmente. Luego de ser remodelada, finalmente abrió sus puertas la botica, ofreciendo preparaciones, purgantes, pociones, lociones y fórmulas desde hace más de 90 años.

La botica aún cuenta con el mobiliario original que resguarda las recetas y formulaciones de aguas, lociones y tónicos. También se puede admirar la variedad de aceites y esencias para elaborar tónicos para el mal de ojo, para el susto, para la menopausia, la depresión y otros padecimientos. Todos preparados con la sapiencia del boticario, quien usa un mortero para mezclar las misteriosas fórmulas.