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Hasta ahora se han descubierto miles de exoplanetas, pero poco se sabe sobre sus atmósferas, especialmente en el caso de los cuerpos celestes más pequeños que Júpiter. Sin embargo, la composición atmosférica puede aportar valiosas pistas sobre cómo se formaron estos lejanos planetas.

exohatp26b

Ahora, utilizando cuatro observaciones recientes del telescopio espacial Hubble y dos anteriores del Spitzer, investigadores de la NASA y de la Universidad de Exeter (Reino Unido) publican en la revista Science datos de la atmósfera del exoplaneta HAT-P-26b, de un tamaño parecido a Neptuno, pero más cálido. Este mundo, situado a unos 437 años luz, orbita alrededor de una estrella un poco más pequeña que nuestro Sol.

Los resultados revelan que la atmósfera de este Neptuno cálido está constituida básicamente de nubes de hidrógeno y helio, con signos claros de presencia de agua. Pero lo que es importante de esta agua es que da claves sobre cómo se formó el planeta, ya que usando la firma de absorción de agua detectada en las atmósferas de estos mundos de masa como Neptuno se puede estimar la metalicidad de su atmósfera, que es su cantidad de elementos pesados.

En el caso de HAT-P-26b resulta que su metalicidad es más baja de lo esperado. En nuestro sistema solar, la metalicidad de Júpiter es entre dos y cinco veces la del Sol, y la de Saturno unas diez veces más. Sin embargo, Urano y Neptuno contienen más elementos pesados, y presentan metalicidades que superan más de cien veces la de nuestra estrella.

Pero, sorprendentemente, la atmósfera de HAT-P-26b tiene una metalicidad más cercana a Júpiter, unas cuatro o cinco veces la del Sol. Según los autores, esto sugiere que se formó en una etapa más tardía –sin mucha contaminación posterior de material– o bien más cerca de su estrella, o posiblemente ambos factores a la vez, en comparación con la de nuestros gigantes gaseosos más pequeños (Urano y Neptuno).

Este descubrimiento ayudará a los científicos a comprender mejor cómo varía la composición atmosférica entre exoplanetas con diferentes tamaños, además de a delimitar posibilidades en los modelos de formación planetaria.

Fuente: SINC