Seleccionar página

El nuevo paradigma del consumo de arte a través de los museos ha cambiado de forma dramática en las últimas décadas y el mundo del arte no deja de sorprender por la variedad de la oferta. 

museo-popo-4

En la actualidad, la demanda de sus visitantes no se conforma con la contemplación estética, pasiva y de absorción de información documental, para la que estaban diseñados los viejos museos, sino que ahora buscan experiencias cada vez más interactivas y los nuevos museos responden a las necesidades de sus visitantes con espacios estimulantes, de encuentro social y hasta sustentables.

Hoy en día, hay algunas instalaciones que se ajustan a parámetros ecológicos y de reciclaje, y por ello, en Italia, Giantonino Lucatelli ideó un museo algo singular y el que a ninguno de nosotros se nos hubiera ocurrido; incluso, se nos haría desagradable y algo morboso: el Museo del Excremento.

Muy por el contrario de lo que pudiéramos pensar, este museo le quita lo escatológico a las heces fecales y aprovecha los excrementos animales para generar energía y los sitúa como foco artístico de esta instalación ecosostenible.

Según Lucatelli, él estuvo convencido de la necesidad de dar una utilidad a las 50 toneladas de excrementos que generan al año sus tres mil 500 vacas productoras de queso y leche. Así, decidió aunar en un mismo recinto la producción de lácteos con un proyecto humano, natural, artístico y tecnológico que busca además “dar a la mie*da el valor que tiene” y romper los prejuicios al hablar de los excrementos.

museo-popo-6

La instalación agraria y cultural realiza un recorrido histórico por los usos medicinales que han tenido los excrementos para darles así el valor que merecen, además, muestra botes con distintas combinaciones de estiércol y plantas usadas para sanar enfermedades.

Pero va más allá y enseña también cómo es posible crear ladrillos con una gran capacidad aislante a partir de los excrementos de las vacas, combinando así recursos naturales, tecnología e innovación ecológica.

Los excrementos son también el componente principal de pinturas y arcillas, además de la fuente de energía que utiliza toda la instalación para calentar los edificios y generar electricidad.

Además, bajo la marca “Merdacotta” (literalmente “Mie*da cocida”) ha sido realizada una colección de objetos con una mezcla “secreta” de arcilla de Toscana, ladrillo, tejas, macetas, platos y excrementos depurados.

museo-popo-8

“Se trata de un producto revolucionario, entre el plástico y la terracota”, sostiene Locatelli, quien utiliza como símbolo un escarabajo, insecto coprófago e imprescindible para la naturaleza por abonar la tierra y controlar los parásitos.

La colección fue premiada el año pasado por la Feria del Diseño de Milán, por su loca idea de “convertir la mie*da en algo gracioso”.