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Kelly Fidoe-White, una mujer británica de 36 años, padece trimetilaminuria, una rara dolencia que hace que huela a pescado constantemente.

Ella describe su propio olor. Huele a “pescado y cebolla”, explica. Se trata de una enfermedad muy extraña provocada por un desorden metabólico que causa un defecto en la producción de una enzima concreta.

En una entrevista a Mirror, ella misma explica que “por lo que sé, esta enfermedad afecta a entre 300 y 600 alrededor del mundo, no es muy conocida”. Además, ha tenido que elegir turnos de noche en su trabajo para no tener que compartir espacio con más personas.

“No hay ninguna pastilla que me pueda tomar para mejorar, y personalmente tomo un cóctel de medicamentos”, cuenta. Y es que no existe ningún tratamiento específico, dado que la enfermedad ni siquiera se investiga.

Asimismo, con el tiempo averiguó con sus propias búsquedas que el desodorante es un agravante para su problema, así que tiene que recurrir a un gel especial que suaviza los síntomas.

Fuente: 20minutos.es