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Luego de que el fiscal general de Veracruz, Luis Ángel Bravo, filtrara a los medios que los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, asesinados el pasado lunes en Veracruz, habían estado tomando con sus verdugos, Hugo Valdemar, director de Comunicación Social del Arzobispado de México, tachó de “irresponsables” dichas declaraciones.

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“Es una grave irresponsabilidad dar a conocer de manera apresurada información sobre el asesinato de los dos sacerdotes de la Diócesis de Papantla. Tal parece que el gobierno quiere deslindarse de los hechos lo más pronto posible”, señaló, ante las declaraciones del fiscal que descartan que se trate de un crimen cometido por la delincuencia organizada.

“El que hayan estado tomando licor no justifica su muerte”, señaló Valdemar, quien agregó que ya fueron asesinados físicamente, y ahora da la impresión de que el fiscal también los quiere asesinar moralmente.

“No puede estar dando a conocer información de manera tan aventurada, sin antes realizar las investigaciones pertinentes. Ahora resulta que la Fiscalía de Veracruz es la más eficaz del mundo. ¿Pero qué podemos esperar de esta instancia que responde a los intereses de un gobierno estatal tan cuestionado?”, agregó.

Finalmente, señaló: “¿Qué podemos esperar de este fiscal que asegura que se trató de un sacerdote y de un sacristán, y no de dos sacerdotes, cuando el obispo José Trinidad Zapata lo ha confirmado desde el día de ayer? ¿Qué tipo de investigación está haciendo que ni siquiera sabe distinguir a las víctimas?. Es realmente irresponsable y vergonzoso!”.

Cabe recordar que los sacerdotes Alejo Nabor Jiménez Juárez y José Alfredo Suárez de la Cruz fueron sustraídos durante la noche del domingo 18 de septiembre de la parroquia de Fátima, y sus cuerpos fueron encontrados al dia siguiente en el paraje conocido como la “curva del diablo”, entre Poza Rica y Papantla.

El martes, el fiscal Bravo dio a conocer que los sacerdotes conocían a sus victimarios, con los que estuvieron conviviendo y tomando licor, y “después de cierto rato de estar conviviendo se descompuso esa reunión y se tornó en violencia“.

Asimismo, informó que a los sacerdotes les fueron robados 5 mil pesos de limosna y sus respectivos vehículos, una camioneta pick up RAM y un sedán Lancer, y que ya se ha identificado a uno de los sospechosos y se tiene información sobre otro de los implicados

Ante la información que han dado algunos medios, el día de hoy el fiscal aclaró que el asesinato de los religiosos no fue resultado de “un pleito de borrachos”,  y lamentó que la situación se “esté tornando amarillista”.