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Si eres más de clases colectivas que de entrenamiento en sala, seguro que estas clases te van a encantar: Sh’bam y Body Jam nos proponen dos estilos de baile distintos con los que podrás sudar la camiseta y divertirte mientras entrenas.

shbam body jam 1

Estas disciplinas apuestan por ser clases precoreografiadas donde la música, el ritmo y la actitud son los factores clave para disfrutar entrenando.

Tanto Body Jam como Sh’bam siguen la misma estructura: una coreografía que se cambia cada tres meses aproximadamente con un track de calentamiento, en el que vamos entrando en calor y movilizando las articulaciones, seguido de la coreografía pura y dura a través de distintos temas musicales. Para terminar, bajamos las pulsaciones y realizamos estiramientos en los últimos temas.

En todos los tracks de la clase se realiza una progresión, comenzando por los movimientos más básicos, siempre desglosados por los instructores hasta movimientos algo más complejos. Cada uno puede encontrar el nivel en el que se encuentra cómodo y disfrutar de la música a su propio ritmo.

body jam 1

En las clases de Sh’bam los movimientos son mucho más sencillos. Son pasos muy básicos de baile y aeróbics, pero que funcionan muy bien con la música animada de la clase. Los temas musicales son populares, tanto actuales como de hace años, incluyendo algún hit latino.

En cambio, las clases de Body Jam son un poco más exigentes a nivel de coordinación y de ritmo. Las coreografías son algo más complicadas, movimientos más complejos y más vistosos. La música que acompaña es del tipo electro dance con los temas más importantes que suenan en las emisoras de radio.

shbam body jam 2

Como entrenamiento no se puede comparar ni al trabajo en sala ni a otras disciplinas que no sean de baile, porque no es lo mismo. Es decir, en una clase de Sh’bam no vas a trabajar lo mismo ni de la misma manera que en una rutina full-body, ni en una de Body Jam vas a realizar el mismo trabajo que en una sesión de spinning, pero como complemento a otro tipo de entrenamiento de fuerza, están muy bien.

Tanto Sh’bam como Body Jam son opciones perfectamente válidas para complementar otro tipo de entrenamiento. Mejoran la coordinación y el sentido del ritmo, que muchas veces dejamos olvidados en nuestro entrenamiento, y son ideales para pasar un buen rato moviéndote y desinhibiéndote.