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Muchas personas se sorprenden al saber que la danza del Medio Oriente, comúnmente conocida como “Belly Dance”, implica mucho más que el vientre. De hecho, la danza del vientre puede beneficiar a muchas partes del cuerpo.

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El “Belly Dance” o “Danza del Vientre” es una de las manifestaciones artísticas más populares del Medio Oriente y del Norte de África. Como su nombre lo indica, la fuerza de la ejecución se centra en el vientre y las caderas, aunque interviene el resto del cuerpo con movimientos suaves y acompasados.

A continuación te comentamos algunos beneficios que practicar “Belly Dance” proporciona a tu cuerpo:

1.- Ejercita los músculos sin impacto: Una bailarina del vientre usa sus cuádriceps, tendones y glúteos para mantener su equilibrio mientras realiza movimientos de cadera o se desplaza suavemente por el suelo. Sin embargo, a pesar de ejercitar en gran medida la parte inferior del cuerpo, la cantidad de impacto en las rodillas y los tobillos es mínima. El impacto se mide no sólo por lo fuerte que nuestros pies golpean el suelo, sino también por la cantidad de tensión sobre las articulaciones. La gran mayoría de ejercicios de Belly Dance son de no-impacto y algunos pocos se consideran de bajo impacto.

2.- Fortalece los músculos de la espalda de manera uniforme: Quienes practican Belly Dance utilizan mucho su torso, mucho más que quienes practican ballet. Sólo los bailarines de jazz se acercan a este uso de movimientos costales y ondulaciones. Estos movimientos, junto con los movimientos del hombro, ejercitan los músculos de la espalda de manera uniforme. El tener músculos fuertes en la espalda ayuda a prevenir lesiones en la misma y contribuyen a mantener una buena postura también.

3.- Ejercita los brazos: Quienes empiezan a practicar Belly Dance, se sorprenden de lo mucho que tienen que trabajar los músculos del brazo. En Belly Dance hay que mantener los brazos en alto durante largos períodos de tiempo, lo que requiere de mucha fuerza para realizar los movimientos de brazos lentamente y con gracia.

4.- Ayuda a la digestión: ¡Es cierto! El ejercicio de la zona abdominal, no sólo haciendo rodar el vientre, sino también por el balanceo del torso, ayuda a mover los alimentos a lo largo del sistema digestivo. Cualquier forma de ejercicio tiene este efecto hasta cierto punto, pero la danza del vientre es especialmente buena para este propósito.