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El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dio a conocer el Protocolo para Prevenir el Hostigamiento y el Acoso en la Administración Pública Federal, bajo la premisa de “ni silencio ni impunidad ante la violencia laboral”.

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Esta herramienta, que servirá para enfrentar los actos que atenten contra la integridad física y sicológica de las personas que laboran en el servicio público federal, permitirá detectar y eliminar prácticas de hostigamiento en el ámbito laboral, así como asegurar el respeto a la integridad de mujeres y hombres por igual.

El funcionario anunció además la construcción de un mecanismo integral para atender de forma transversal esta problemática y garantizar a toda persona una vida libre de violencia en el servicio público, con cero tolerancia al hostigamiento y al acoso.

No basta con políticas públicas, se exige una profunda transformación social, un cambio de mentalidad que no justifique las prácticas de violencia. “Con el ejemplo podemos ir desde las oficinas hasta las calles y los hogares, para que los derechos no solo se pronuncien, sino que se vivan igual para hombres y mujeres”, resaltó Osorio Chong.

Más adelante, Osorio Chong dijo ni silencio ni impunidad ante la violencia laboral, “como lo he dicho antes y no me cansaré de repetirlo, la lucha por la igualdad y la no violencia de género es una lucha que debe convocar al Estado mexicano en su conjunto”, destacó.

Por ello, solicitó el apoyo de los hombres y los exhortó a convertirse en defensores de los derechos de las mujeres. La igualdad de género se construye también desde el lugar donde se trabaja, se debe hacer de él un espacio de igualdad y respeto entre compañeras y compañeros, resaltó.

Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez, subrayó que la emisión del Protocolo debe acompañarse de campañas de carácter preventivo.

Lo anterior, explicó, para sensibilizar y crear conciencia sobre la necesidad de que el respeto mutuo sea uno de los ejes que sustentan la convivencia cotidiana y permita lograr metas e intereses compartidos.

Puntualizó que el hostigamiento y el acoso sexual son una expresión más de la violencia de género que produce consecuencias negativas y discriminatorias, “sobre todo, cuando este tipo de conductas se realizan al amparo de relaciones de poder asimétricas”.

Por esta razón, González Pérez aseguró que es indispensable que las víctimas cuenten con instrumentos para su defensa y acompañamiento en los procedimientos administrativos, penales o laborales, según sea el caso y, con ello, evitar la revictimización.

(ntx)