Seleccionar página

Agotamiento, estrés y cansancio son provocados por continuar trabajando en casa. Algo recurrente es también llevar esos problemas a la casa, lugar diseñado para el descanso y la unión familiar. Por eso, es mejor cerrar capítulos antes de salir de la oficina y llegar al hogar con la intención de dejar en pausa todo tipo de asuntos que alteren la tranquilidad.

problemas ofna

Darle continuidad a los conflictos laborales una vez se llega a casa, es permitir que se extiendan e irrumpan en este espacio personal tan íntimo, donde en la mayoría de los casos, habitan más personas como padres, hijos, hermanos y pareja sentimental.

El rendimiento se ve afectado al momento de no separar las actividades. La productividad disminuye al hacerse más grande cualquier inconformidad laboral que irrita al individuo y este hace lo mismo con los integrantes del hogar; lo que a su vez, regresa a la oficina con mayor potencia.

Si por algún motivo la carga laboral no finaliza en el horario establecido de la empresa, se debe procurar en lo más mínimo trasladar el trabajo a la casa. El ser humano necesita ese pequeño premio de llegar a su sofá, quitarse los zapatos y descansar después de estar todo el día enchufado delante de un escritorio.

Con el mundo tan acelerado en que vivimos, no sabemos diferenciar entre trabajar y descanso. Es vital hacer un corte diario y dedicarse a escuchar música, tomar una ducha caliente, comer lo que más gusta o ver televisión, sobre todo antes de cometer el error de llegar enojado a casa; donde además, continuará trabajando al revisar los correos de la empresa o elaborar documentos.

Así como no es saludable transportar a la oficina las crisis de pareja, problemas de familia, enojos relacionados a dinero o salud, tampoco llevar al hogar la pelea con el jefe o la furia que provocó un miembro de recursos humanos. Cada lugar tiene sus reglas.

Es común que un individuo enfrente en algún momento de su vida una fuerte crisis emocional nacida del estrés laboral. Aunque no es fácil deslindarse, se debe comprender que lo que pase en la oficina se queda en la oficia y que afuera, está la vida y el hogar que hay que cuidar.