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El amor es uno de los sentimientos más fuertes que existen. Los lazos afectivos que pueden establecerse con la persona amada pueden incluso cambiar todos aquellos principios que habíamos creído firmes durante toda nuestra vida o llevarnos a hacer cosas que jamás imaginamos.

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De ahí que uno crea que se muere de amor cuando termina una relación. De forma inesperada, las alarmas se disparan justo en el momento en el que escuchamos la clásica frase “tenemos que hablar”.

La primera reacción es una implacable sensación de peligro, la falta súbita de aire. El cuerpo se pone en estado de alerta y se detonan una serie de efectos a nivel corporal: los músculos se tensan, el corazón late más rápido, la sangre fluye a mayor velocidad, respiramos más deprisa y nuestras pupilas se dilatan: una amenaza se cierne en el horizonte. Estos síntomas, que en la naturaleza nos predisponen para defendernos de un peligro, duran hasta que acontece el fatal desenlace: la ruptura amorosa.

Por ello, algunos estudios científicos se han dedicado a encontrar respuesta sobre la relación que podría tener el dolor emocional en nuestro cuerpo. En octubre de 2010, un grupo de neurocientíficos de la Universidad de California encontró que el paracetamol cura el desamor, pues el dolor emocional se manifiesta en la misma zona del cerebro que el dolor físico, por lo que concluyeron que podría curarse con el suministro del analgésico.

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Casi seis años más tarde, un nuevo estudio de la Universidad de Kentucky retomó la investigación anterior y confirmó que en el cerebro se activan las mismas áreas en una ruptura que cuando, por ejemplo, nos cae una taza de café caliente encima, por lo que la ingesta de acetaminofén o paracetamol puede reducir la respuesta física y neuronal asociada al rechazo social, que bien puede ser de la pareja, familia o amistades.

La investigación confirmó que en las personas que tomaron este compuesto, se reducía la actividad cerebral relacionada con el dolor. Los autores llaman a la precaución a la hora de ingerir medicamentos hasta que próximos estudios verifiquen sus resultados.