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En el mundo del tenis, hablar de un “Golden Slam” es hablar de la máxima mención de honor hecha a jugadores del deporte blanco cuando éstos, además de ganar los cuatro Grand Slams consecutivamente, ganan también la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de ese respectivo año, y al día de hoy, solo una persona ha logrado conseguirlo en la historia: Steffi Graf.

Steffi Graf 3

Considerada una de las mejores tenistas de todos los tiempos, Graf impuso su hegemonía en las pistas en la década de noventa, gracias a su poderoso servicio, su inapelable volea, su incontestable “drive” y, en general, a su dominio de toda suerte de golpes, en los que conjugaba potencia y calidad.

Gracias a esas cualidades pudo derrotar, en todo tipo de superficies, a jugadoras de la talla de Chris Evert, Martina Navratilova, Gabriela Sabatini, Arantxa Sánchez Vicario, Conchita Martínez, Monica Seles, Jennifer Capriati y Martina Hingis, entre otras.

Nació el 14 de junio de 1969 en Bruehl, entonces República Federal Alemana, y comenzó en el mundo del tenis a la edad de seis años. En 1982 debutó en los circuitos profesionales, en los que fue consolidándose como una tenista capaz de una gran concentración y con una potencia inusitada en los golpes, en una época donde triunfaban figuras como Martina Navratilova y Chris Evert, a quienes se les impuso en algunas finales.

En 1987 ganó el Roland Garros y el Masters de Nueva York, y al año siguiente se convirtió en la primera figura del circuito femenino al conseguir la victoria en los cuatro torneos del Grand Slam y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl, logrando el “Golden Slam”.

A partir de entonces su nombre empezó a ser sinónimo de victorias, y se convirtió en una de las tenistas más difíciles de vencer. Ganadora en numerosas ocasiones del Abierto de Australia, de los torneos de Roland Garros y de Wimbledon, y del Abierto de Estados Unidos, entre otros certámenes, le permitieron liderar la clasificación de la Asociación de Tenistas Profesionales durante 377 semanas a lo largo de su carrera.

De entre sus mayores rivales, destaca Monica Seles, contra la que disputó seis finales de Grand Slam entre 1990 y 1996, tres ganadas por Graf y tres por Seles, la más destacada de las cuales fue la de Roland Garros de 1992, en la que Seles se impuso por 6-2, 3-6, 10-8, en un partido considerado de los mejores de la historia del tenis femenino. Igualmente memorables y épicas son los enfrentamientos contra Martina Navratilova y la argentina Gabriela Sabatini.

Diversos problemas fiscales y familiares empañaron un tanto la brillantez de su carrera deportiva en los últimos años de la década de los noventa.

Graf para muchos es considerada la mejor tenista de la historia, se retiró siendo la número tres del mundo con 30 años, luego de una serie de lesiones que la obligaron a dejar la actividad, dejando así la duda para siempre de qué más hubiera logrado.

Enamorada de los animales, ha participado en numerosos actos y organizaciones, y se casó el 22 de octubre de 2001 con el también tenista Andre Agassi, con quien tiene dos hijos.