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En la actualidad, los reyes y reinas son personalidades que suelen ser relacionadas con valores como lealtad, historia o identidad, más que como gobernantes. Pese a ello, las Casas Reales generan cierta expectación cuando anuncian algo que puede cambiar el rumbo de sus reinados.

coronacion isabel 1

Eso sucedió hace 63 años en Reino Unido, cuando el 2 de junio de 1953, una joven Isabel II era coronada como reina, volviéndose una figura tan arraigada entre en los ingleses, que es difícil entender la historia británica de mitad del siglo XX a la fecha sin su presencia.

Aun cuando la nación todavía vivía los estragos de la guerra, eso no impidió que se realizara una ceremonia llena de pompa a una escala sin precedente. Era la primera vez en la que un evento de esa naturaleza iba a ser transmitido por televisión.

Su reinado, el más largo después del de su tatarabuela, la reina Victoria, ha estado caracterizado por una importante gestión de unificación nacional, a través del cual Isabel II se ha encargado de mantener y evitar la separación del Reino Unido con sus países constituyentes.

Sus visiones de la monarquía y la manera como ha realizado una paulatina transformación de esta institución a una más compatible con el siglo XXI, la han convertido en el paradigma de los monarcas europeos, cuyas funciones como estadista suelen ser imitadas por numerosos jefes de Estado.

abdicacion juan carlos

Pero la otra cara de la moneda, sucedió también un 2 de junio, pero de 2014, cuando la televisión fue insuficiente y hubo otros medios para dar a conocer la abdicación del monarca de otro reinado: el Rey Juan Carlos I de España.

Era una noticia muy esperada por los defensores de la monarquía española y considerada necesaria para asegurar el futuro de la institución, pero no tenía fecha. Finalmente, el actual presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, comunicaba que el rey Juan Carlos había decidido abdicar después de casi cuatro décadas al frente de la jefatura del Estado.

La abdicación del rey, que entonces tenía 76 años, se producía en momentos en que la Casa Real española se había visto sacudida por diversos escándalos que habían perjudicado gravemente su popularidad y después de que Juan Carlos I hubiera sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas envueltas en polémicas.

Una combinación de acontecimientos que, según varios expertos, ponía en riesgo la continuidad de la institución en España, como el procedimiento judicial contra la infanta Cristina y su marido, Iñaki Urdangarin, o el viaje del mismo Juan Carlos I a Botswana a cazar elefantes, donde había acudido con una “amiga”.

Finalmente, Juan Carlos I, que fue coronado tras la muerte del dictador Francisco Franco e impulsó el regreso de la democracia, cedió el trono a su hijo, el hoy Rey Felipe VI, abriendo una nueva era para la institución en el país ibérico.