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Algunas veces no llegamos a fijarnos en el potencial que tienen algunos alimentos sobre nuestro organismo. Sin saber sus beneficios podríamos llegar a evitarlos y perder la oportunidad de que sus propiedades mejoren nuestra salud.

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Ese es el caso de los betacarotenos, y la palabra puede llegar a sonar extraña, pero su consumo puede tener un sinfín de beneficios para nuestro cuerpo.

Los betacarotenos son nutrientes esenciales que encotramos en una gran cantidad de frutas y verduras, se trata justamente de ese compuesto que le da el color anaranjado a algunos alimentos naturales. Sus beneficios son bien conocidos ya desde hace tiempo por los expertos y actualmente se realizan más estudios sobre ellos para conocer todas sus propiedades.

Cabe aclarar que cuando el cuerpo consume alimentos ricos en betacarotenos los convierte en vitamina A, sólo si el organismo lo requiere. La vitamina A, por su parte, ofrece importantes beneficios que se destacan en la salud de los ojos y la piel.

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Es así como los betacarotenos actúan a manera de antioxidantes, lo que ayuda al sistema inmunológico a protegerse de diversas enfermedades y además, estimula la producción de glóbulos blancos en la sangre.

Los alimentos ricos en betacarotenos son excelentes para el cuidado de la piel porque activan la melanina, que da el pigmento a ella, incluso algunos llegan a considerarle vital para broncearse por sus efectos en este órgano.

A su vez, tienen mucho que ver con la formación de los huesos, porque la vitamina A se encarga precisamente de que el crecimiento se produzca con normalidad. Entre otras cosas, reduce el riesgo a adquirir enfermedades del corazón porque sus efectos desintoxican el cuerpo de ese colesterol malo que almacenamos.

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Ni que hablar de los beneficios que los betacarotenos producen en los ojos; por ejemplo, reducen la resequedad en ellos y los protegen de las cataratas. Algunos estudios han demostrado que las personas que consumían al menos cuatro porciones diarias de alimentos con betacarotenos reducen el riesgo a contraer cáncer.

Algunos alimentos ricos en betacarotenos no pueden pasar desapercibidos en tu dieta como zanahorias, brócoli, cebolla, espárragos, tomate, espinacas, acelgas, entre otros.