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Un grupo de expertos en derechos humanos de Naciones Unidas dijo hoy que el informe final del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el caso de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa identifica graves fallas en las investigaciones oficiales desarrolladas y demuestra que todavía falta mucho por hacer para develar la verdad, garantizar la justicia y reparar a las víctimas.

caso ayotzinapa

El Informe del GIEI evidencia, entre otros aspectos, las serias deficiencias en el sistema de justicia, las preocupantes debilidades del Estado para investigar con la debida diligencia manifiestas violaciones a los derechos humanos y el sofisticado nivel de coordinación de algunas autoridades en la comisión de crímenes.

“A través de este informe, el GIEI ha hecho una contribución notable para la búsqueda de la verdad y la justicia en el caso de Ayotzinapa. Reivindicó plenamente los derechos de las víctimas, planteó nuevas líneas de investigación y formuló pertinentes recomendaciones; todo ello desde los más altos estándares internacionales en materia de derechos humanos”, observaron los expertos.

“El último informe del GIEI demuestra la importancia de la asistencia técnica y el escrutinio internacional, especialmente en el contexto de graves violaciones a los derechos humanos que experimenta México”, añadieron, al tiempo que subrayaron la compatibilidad de sus conclusiones con las del Equipo Argentino de Antropología Forense publicados en el Dictamen Sobre el Basurero de Cocula, Guerrero, que establecen por lo menos 27 irregularidades y contradicciones en las investigaciones oficiales.

Los expertos en derechos humanos consideraron lamentable que en la segunda etapa de su mandato, el GIEI no haya contado con la plena colaboración del gobierno y haya sido objeto de campañas de descrédito a su trabajo y a los resultados de sus investigaciones. “Sin embargo, ninguno de estos obstáculos ha restado valor a la solidez de su trabajo, a la seriedad de sus hallazgos y a la calidad de sus recomendaciones”, afirmaron.

“Las víctimas deben estar en el centro de toda la acción del Estado. Las alentamos a ellas, así como a la sociedad mexicana, a seguir adelante en su legítima exigencia al Estado mexicano para que dé a conocer la verdad, esclarezca el paradero de los estudiantes, sancione a todos los responsables conforme a las reglas del debido proceso y garantice su derecho a la reparación integral”, añadieron.

Los expertos declararon su pleno apoyo a la decisión de la CIDH de establecer un mecanismo especial de seguimiento y exhortaron al Estado a participar y colaborar activamente en el mismo y resaltaron “la importante labor que le toca desempeñar a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos ante la nueva etapa que se abre en México sin el GIEI”.

Los expertos llamaron a las autoridades a la pronta implementación de las recomendaciones del GIEI y de las formuladas por los mandatos de la ONU, así como “a la adopción y adecuada aplicación de la leyes generales sobre tortura y desaparición forzada, que darían una importante señal sobre el real compromiso de México en enfrentar seriamente estos graves problemas”.

“El Estado debe indagar y sancionar a todos los responsables de las acciones y omisiones referidas por el GIEI, empezando por quienes perpetraron, por acción u omisión, las aberrantes violaciones a los derechos humanos ocurridas en septiembre de 2014, así como los indicios de tortura y otros abusos ocurridos durante las investigaciones documentados en el informe final”, concluyeron.