Seleccionar página

Todo comenzó el 14 de diciembre de 1994, cuando las puertas de “La Casa de las Sirenas” se abrieron por primera vez, gracias al esfuerzo y a la buena fortuna de Nicolás Salas, quien a partir de 1987 se había dedicado a rehabilitar este predio ubicado en la calle Guatemala.

casa sirenas 1

El lugar donde se instaló este sitio tiene su origen en el siglo XVI, cuando se levantó el edificio con muros hasta de un metro de espesor, hechos con piedras de recuperación de las pirámides.

Más tarde, en 1750, se realizó una restauración importante en el edificio, adosando la fachada con una Cruz de Caravaca, estucado de motivos vegetales rematando en sus extremos con dos sirenas, y desde este momento fue conocido como “La Casa de las Sirenas”.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX fue habitada por un sacerdote que la mandó restaurar, agregándole los vitrales emplomados de las escaleras principales y aumentando el tercer nivel con la terraza.

Finalmente, la restauración hecha en 1994 se concretó al rescatar todas las etapas de construcción sin agregar ningún elemento que no fuera original y es desde este año que la casa alberga dos negocios: un restaurante y una platería.

La joyería ubicada en la planta baja daría el banderazo de salida para la apertura del restaurante en la parte superior del edificio; en un principio, dicho establecimiento no tuvo el éxito esperado, por lo que temporalmente funcionó como un concurrido bar.

Luego de cosechar buenos resultados, los dueños del inmueble se tornaron al giro gastronómico nuevamente y a partir de entonces este lugar se ha consolidado como uno de los mejores restaurantes, gracias a su peculiar menú, el cual incluye platillos de la cocina oaxaqueña y la francesa, con originales creaciones como el pato en salsa de tamarindo y la gallinita en mole de mango.