Seleccionar página

“La primera obligación de todo ser humano es ser feliz, la segunda es hacer feliz a los demás”, decía Mario Moreno, mejor conocido como “Cantinflas”, catalogado por muchos como el mejor humorista mexicano; sin embargo, para otros fue considerado como una persona diametralmente opuesta.

Cantinflas 1

“Cantinflas” hizo de él mismo el personaje de sus casi cincuenta películas: el pícaro de gran corazón que con sus caídos pantalones, su aspecto descuidado y su inacabable verborrea luchaba por un mundo más justo, situándose siempre al lado de los más humildes, lo que también practicaría en su vida privada.

Mucho se ha hablado sobre que su personaje hacía reír a todos quienes lo veían en la pantalla, pero en la calle, con sus compañeros artistas o los sitios que frecuentaba, el actor se mostraba frío, hostil y soberbio.

Mario Moreno fue boxeador, bailarín, mesero y hasta se enroló en el Ejército durante un tiempo, hasta que descubrieron que había mentido sobre su edad para enlistarse. Entonces nació el personaje. “Cantinflas” inició su carrera en la década de los años treinta como actor cómico en teatros ambulantes conocidos como carpas, en Ciudad de México.

Fue un éxito casi desde el principio, y en 1936 filmó su primer película, “No te Engañes Corazón” que pasó casi desapercibida por el público.

Pero la historia cambió cuatro años después. Su tercer filme, “Ahí está el Detalle”, se convirtió en un éxito de taquilla y al mismo tiempo marcó la carrera de “Cantinflas”. La frase que dio nombre a la película le acompañó en el resto de su filmografía, e incluso en 1956 ganó el premio Globo de Oro con la cinta “La Vuelta al Mundo en 80 Días”.

En los años cincuenta, sus cintas muestran un cambio: del personaje de la picaresca urbana y popular sólo quedaría un humor basado en el uso reiterativo del “cantinflismo”, la habilidad para hablar mucho y no decir nada.

En todas ellas, Mario Moreno criticaría con su peculiar modo de expresarse a la “aristocracia desnaturalizada”, haciendo que triunfara lo auténtico sobre lo falso. Era el hombre que siempre decía la verdad, aunque en forma sarcástica.

Cantinflas 3

Lejos de las luces del escenario, fue un hombre solitario, introvertido, que no soportaba las mentiras y se llevó muchas decepciones, sobre todo en el ámbito familiar.

Mario Moreno murió a causa de una metástasis de cáncer de pulmón el 20 de abril de 1993. Miles de personas se reunieron en un día lluvioso para su funeral, un evento nacional que duró tres días. Sus cenizas yacen en la cripta familiar de la familia Moreno Reyes, en el Panteón Español de la Ciudad de México.