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Cerca de 15 mil personas en Estados Unidos están en espera de un trasplante hepático, la mayoría, pacientes con hepatitis C que han desarrollado cirrosis descompensada, en la que el hígado ya no es funcional y tiene que ser reemplazado. De ahí la importancia de los nuevos tratamientos frente al virus que causa esta enfermedad.

hepatitis virus 13

Un estudio del Hospital Niguarda en Milán mostró que nuevas terapias antivirales logran que más la mitad de los pacientes con hepatitis C y cirrosis descompensada, ya no requieran un trasplante con urgencia o, incluso, puedan continuar sus vidas sin la necesidad de recibir un hígado nuevo.

Para llevar a cabo el estudio, los autores contaron con la participación de 103 pacientes que se encontraban en lista de espera para un trasplante de hígado. Todos los participantes fueron tratados con una combinación de fármacos antivirales de acción directa frente al VHC, el virus causante de la hepatitis C.

Los resultados mostraron que la terapia antiviral posibilitó que hasta un 35 por ciento de los participantes dejaran de ser considerados candidatos para recibir un trasplante de forma urgente. Es decir, seguirán necesitando un nuevo hígado en algún momento, pero pueden esperar a recibir el injerto. Es más, el tratamiento también logró que un 20 por ciento de los pacientes ya no requiriera ningún trasplante hepático.

No obstante, al no saber con seguridad cuánto tiempo deben esperar los pacientes que ya no requieren un nuevo hígado de forma urgente para que el trasplante vuelva a ser una cuestión de vida o muerte, los investigadores se inclinaron por el desarrollo de nuevos estudios para evaluar la evolución de los pacientes que, tras aguardar un trasplante al haber desarrollado una cirrosis descompensada, fueron excluidos de la lista de espera al haber experimentado una mejoría clínica con los tratamientos.