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La depreciación del peso “no ha afectado a la población”, ya que el movimiento cambiario no se ha reflejado en la inflación, afirmó el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

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Al comparecer ante miembros de la Comisión de Hacienda del Senado de la República, dijo que si bien algunos de los precios de los productos importados han subido por el movimiento cambiario, no lo han hecho lo suficiente como para “descarrilar” la inflación y la meta de 3.0 por ciento establecida por el Banxico.

Calificó además como responsable y adecuado que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) vaya a utilizar 70 por ciento de los 239 mil 93.8 millones de pesos del remanente de operación del Banxico de 2015 para reducir la deuda o no contraer adicional, con lo que ese dinero “no lo va a gastar”.

Sobre la posibilidad de que parte del remanente se utilice para respaldar a Petróleos Mexicanos (Pemex), argumentó que eso es facultad de la Secretaría de Hacienda, la cual, refirió, en días próximos anunciará el apoyo que el gobierno federal dará a la empresa petrolera.

El funcionario recordó que el mandato del Banxico es mantener una inflación baja y estable, lo que se ha cumplido ampliamente, y las expectativas de este indicador de largo plazo “han venido convergiendo al objetivo del 3.0 por ciento”.

Expuso que en el futuro podría haber mayores presiones inflacionarias, ante lo que el instituto central aumentaría las tasas de interés, en específico, para consolidar la convergencia eficiente de la inflación al objetivo de 3.0 por ciento.

Afirmó que las medidas anunciadas en febrero pasado en conjunto con la SHCP para reducir el gasto público, elevar la tasa de referencia y suspender las subastas diarias de dólares, contribuirán al cumplimiento de las metas fiscales, así como en la consolidación de las finanzas públicas, aunado a que apoyan al comportamiento del tipo de cambio.

Carstens informó que mediante las subastas de dólares se utilizaron 30 mil millones de dólares de reservas internacionales para proveer de liquidez al mercado cambiario, así como en el apoyo al peso ante la volatilidad internacional.

En ese sentido, destacó que sin esa intervención, el tipo de cambio hubiera estado más presionado; sin embargo, al momento en el que las autoridades financieras percibieron que dicho mecanismo ya no tenía los efectos deseados suspendieron las subastas como estrategia de defensa de la cotización de la moneda nacional.

Indicó que si el Banxico no interviniera más en el mercado cambiario, las reservas internacionales podrían incrementar entre tres mil millones y cinco mil millones de dólares adicionales este año, lo que generaría un nuevo remanente de operación del banco central en la medida que haya depreciación cambiaria.

Señaló que las reservas internacionales se han estabilizado y recuperado de manera gradual y “ahorita estamos a un nivel de alrededor de 178 mil millones de pesos, que junto con la línea de crédito flexible del Fondo, nos da recursos cercanos a los 250 mil millones de dólares, lo que es muy valioso para darle estabilidad de la moneda nacional”.

Carstens expuso que para este año el Banxico espera un crecimiento económico de entre 2.0 y 3.0 por ciento, mientras que para 2017 éste podría ser de entre 2.5 y 3.5 por ciento, estimaciones que “en buena medida reflejan el pobre crecimiento de la economía mundial que ha estado afectando nuestras exportaciones”.

(ntx)