Seleccionar página

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) negó que la visita del Papa Francisco haya dejado rupturas o divisiones entre los obispos mexicanos, pues pese a sus diferencias, tienen coincidencias en lo esencial que es la fe.

obispos

En conferencia de prensa, el presidente de la CEM, Francisco Robles Ortega, también rechazó que el discurso del pontífice, dirigido a los obispos mexicanos durante su visita, haya sido un regaño, sino un masaje que reta y desafía a la Iglesia a un cambio y que así es acogido.

“Su mensaje nos ha calado hondo y nos deja retos que habremos de afrontar, nos anima a echarle ganas frente a las dificultades que ensombrecen, deprimen y, aún, derrumban a muchos en las orillas del camino de la vida, dejándolos sin ánimos para levantar la mirada en busca de un horizonte”, dijo.

Respondiendo a ese llamado del pontífice, los obispos elaboran un proyecto serio y calificado para “tejer el hilo roto” de la sociedad y que impactará la vida parroquial en los próximos 15 años, enfatizó.

“Tenemos que revisar nosotros nuestras actitudes, es decir nuestra manera concreta de desempeñarnos como pastores, por lo tanto no lo queremos leer o asumir como un regaño, y aunque fuera, tiene nuestra máxima autoridad, la posibilidad, el derecho de regañarnos, pero no lo tomamos así”, dijo.

Afirmó que respondiendo a ese desafío que plantea el máximo líder de la Iglesia católica, se proyectan muchas de las actividades para el trienio que recién inicia con su reelección en la presidencia de la CEM y los cambios de las comisiones y dimensiones para bien de la Iglesia.

“Esperamos que la Iglesia sea otra en México, pero en todos los sectores, en los obispos, en los sacerdotes, en los laicos, en los dirigentes, en los políticos que también son católicos y bautizados, también debe brillar su fe y los valores de su fe”, sostuvo.

A su vez, el obispo de Cuernavaca y recién nombrado vocal de la CEM, Ramón Castro, advirtió que respondiendo al llamado papal, “no podemos resignarnos a vivir de rodillas ante el mal” representado por el narcotráfico, corrupción, violencia, impunidad y materialismo.

Recalcó que los mexicanos, tal y como lo retomó el Papa de un joven que hablaba de “echarle ganas”, no podemos pisotear la esperanza de vivir en una sociedad justa y fraterna.

(ntx)