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Haces ejercicio a menudo y llevas una vida sana, pero sientes que no estás obteniendo los resultados que esperabas. Si tu plan de entrenamiento no resulta eficaz para tu cuerpo, ni es gratificante para tu mente, revisa si podrías estar cometiendo alguno de estos errores.

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No dejas que tus músculos se recuperen

Tu cuerpo necesita descansar entre los entrenamientos para que el músculo crezca y se recupere, y no se lesione. Cuando sobreentrenas, los músculos empiezan a construir lactato y trifosfato de adenosina que ocasionan dolor y no dejan que el cuerpo funcione bien ni que el ejercicio tenga un resultado eficaz.

No tienes un objetivo cardiovascular

La mejor medida que tienes de la intensidad de tu ejercicio es la cantidad de sudor que desprendes, pero la única medida objetiva para saber si progresas en el entrenamiento es chequear el ritmo cardiovascular. Además, este cálculo es también el modo más seguro de saber hasta dónde puedes pedir a tu cuerpo sin ponerlo en situación de riesgo.

No llevas una rutina balanceada de ejercicios

Tu entrenamiento debe componerse de ejercicios variados, que incluyan cardio, resistencia y elasticidad. Si estás cargando el entrenamiento en una de estas variables probablemente te cueste más adelgazar. La combinación de estas tres áreas es lo ideal para conseguir que todos los músculos entrenen y así logres alcanzar tus objetivos de peso y masa muscular.

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No la pasas bien

Si sientes que ir al gimnasio o salir a correr es una nueva obligación en tu vida, debes cambiar de actividad y probar con algo que te resulte más divertido y te motive más. Hacer ejercicio es también colocar al cerebro en otro escenario que se acerca más a la diversión y al ocio que al trabajo y la obligación.

Necesitas un cambio de actitud

Debes ir a entrenar con una actitud positiva y determinada. Deja los elementos de estrés en casa y libérate de ellos en la hora del entrenamiento. Este es un tiempo tuyo, para ti, para tu bienestar y disfrute al que debes sacar todo el partido posible. Si después de tres minutos de entrenamiento ya estás mirando el reloj y contando el tiempo que falta para terminar, quizás necesitas cambiar tu actitud, cambiar de gimnasio o, como comentamos en el punto anterior, dedicarte a otra actividad que te resulte más gratificante.