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Los jóvenes varones con menos estudios son los que comparten más contenidos discriminatorios en Facebook, y las jóvenes universitarias, las que menos. Según un estudio de sociólogos de la Universidad Rovira i Virgili, hay una forma femenina y otra masculina de comportarse en internet. 

emotis en fb

Más de 1,000 millones de personas utilizan a diario Facebook, según datos de la compañía, con un gran porcentaje de gente joven, la cual muchas veces acostumbra compartir contenidos racistas y discriminatorios.

Para comprender este fenómeno, un equipo de sociólogos de la Universidad Rovira i Virgil de Tarragona llevó a cabo un estudio sobre las expresiones de discriminación utilizadas por los jóvenes –con edades que van de los 17 a los 24 años– en Facebook y llegó a la conclusión de que hay variaciones en este tipo de contenidos dependiendo de si son compartidos por chicos o chicas.

 

Para ello, diseñaron una estrategia de detección de contenidos discriminatorios en 493 perfiles de Facebook procedentes de Reino Unido, Italia, Bélgica, Rumanía y España.

Los investigadores accedieron a los perfiles de Facebook de los voluntarios –que habían sido previamente informados del objetivo del estudio– y revisaron los contenidos publicados durante el último año. Los comentarios o actividades considerados discriminatorios fueron evaluados, analizados y categorizados.

Los investigadores observaron algunos patrones diferenciales entre hombres y mujeres jóvenes que sugieren la existencia de una forma femenina y otra masculina de comportarse en internet y un uso diferencial de las redes sociales en relación con la discriminación.

En el estudio se destaca que los hombres jóvenes tienden a la actividad directa, publicando y compartiendo mensajes con contenidos más claramente discriminatorios, sobre todo dirigidos hacia grupos étnicos y minorías culturales.

En cambio, ellas utilizan estrategias de discriminación más indirectas, aceptando y difundiendo contenidos de otros (‘me gusta’) con una menor evidencia del componente discriminatorio. Sus actitudes se dirigen mayoritariamente hacia la situación sociocultural y la apariencia física.

En el trabajo se pone de relieve también que los jóvenes varones con menos estudios son los que vierten más contenidos discriminatorios en Facebook, y las jóvenes universitarias, las que menos.

Además, los autores detectaron que hay ciertos tipos de discriminación que se pueden esconder más fácilmente, entre ellos, la apariencia física, la clase social o la homosexualidad. Otros, como la etnia y la religión, son clasificados como altamente discriminatorios, en tanto que los temas de género se sitúan en un nivel intermedio. Todo ello, lleva a que los primeros sean más fácilmente propagados en la red al carecer del peso del estigma social o quedar en el borde de lo ‘políticamente correcto’.

Las diferencias inconscientes entre estas diversas actitudes discriminatorias pueden dar algunas pistas para entender cómo ciertos contenidos se difunden fácilmente. Facebook permite que algunos contenidos puedan marcase como no apropiados y eliminados, pero si los usuarios solo son capaces de detectar las formas tradicionales de discriminación, el resto puede sobrevivir sin dificultad, indica el estudio.

Fuente: SINC