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Si bien Facebook es una de las redes sociales más importantes e influyentes de los últimos años, también es cierto que en algunos años se convertirá en un cementerio virtual.

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Así es; hacia el final del siglo XXI habrá más perfiles de personas muertas que vivas en Facebook. La negativa de la compañía de Mark Zuckerberg a borrar las cuentas de los usuarios fallecidos implicará que los internautas muertos de esta red social superen en número a los vivos en 2098.

A esta conclusión llegó el estudio de Hachem Saddiki, un investigador de la Universidad de Massachusetts, que detalló a medios británicos los cálculos que desarrolló para llegar a este punto.

El académico, aspirante a un doctorado, proyectó el crecimiento del número de cuentas de Facebook en el tiempo, los millones de perfiles actuales y las tasas de defunción del Centro para el Control de Enfermedades estadounidense para determinar que será en 2098 cuando el cementerio virtual alcance su apogeo.

En la actualidad, Facebook ronda los mil 600 millones de cuentas. En este número están incluidas las inactivas, pertenecientes a una incalculable cantidad de personas muertas. Se estima que para 2030 esa cifra llegue a los cinco mil millones.

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Sadikki aclaró que si bien la investigación da por sentado que todas las cuentas de usuarios fallecidos serán “memorializadas”, todos estos cálculos solo tendrán valor si es que Facebook mantiene sus criterios actuales sobre los perfiles de usuarios y si es que no se implementa algún tipo de filtración de estas cuentas de fallecidos de acuerdo a su tiempo de inactividad, por ejemplo.

En contraste, otros expertos en temas de estadística mencionan que Facebook no podrá convertirse en un cementerio de perfiles fantasma, pues lo más seguro es que la red social experimente una baja en su crecimiento en futuros años, respecto al crecimiento que tiene actualmente, un aspecto que puede parecernos un poco extraño, ya que sabemos que la página es altamente demandada.

Sea como sea, la idea de pensar en Facebook como un cementerio virtual puede perturbarnos un poco, por lo que la mejor solución es dejarle una copia de nuestras contraseñas a personas realmente de confianza, en lo que se decide a terminar con la acumulación de perfiles abandonados por personas que ya han fallecido.