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Siempre ha sido un reto para las mujeres hacer las compras del súper, ya que hay que comprar alimentos saludables y deliciosos a la vez que se controlan los gastos. A todos nos ha pasado que vamos al supermercado por suavizante y salimos con cuatro bolsas de artículos que no teníamos intención de comprar.

Adquirir cosas genera una sensación de bienestar, pero el problema surge cuando, en esos arranques de búsqueda de bienestar, desequilibramos nuestro presupuesto. Por ello, te recomendamos:

Haz una lista

Por más tonto que esto parezca, hacer una lista te puede ahorrar mucho dinero en compras dobles o innecesarias. Planea qué vas a comer durante la siguiente semana o dos, haz una lista de todos los ingredientes que necesitas y tacha los que ya tengas en casa. Compra sólo lo necesario para tus comidas planeadas.

Checa los descuentos

Deja que sean ellos los que determinen qué comes durante la semana. ¿El pepino está de oferta? ¡Úsalo en varias comidas! Encuentra recetas versátiles con los ingredientes en oferta para que no sientas que estás comiendo lo mismo todo el tiempo.

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Haz más de una parada

Generalmente habrá productos con descuentos distintos en diferentes tiendas. Averigua qué planeas comprar en cada una de ellas para que no te tome mucho tiempo hacer el súper.

Compra al mayoreo

Las tiendas al mayoreo suelen tener mejores precios pero limita tus compras en estas tiendas a productos que tengan fecha de expiración muy lejana o que se puedan congelar.

Analiza los precios

Después de varias idas al súper te puedes ir dando una idea de cuánto cuesta el cereal que te gusta o el yogur que comen los niños en las mañanas. Cuando veas un cambio significativo en el precio de productos no perecederos, compra mucho o, al menos, tanto como quepa en tu alacena y tu bolsillo pueda pagar.

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Aplica el “Lunes sin carne”

También conocido como meatless monday, se trata de ser vegetariano por un día. Esta medida te ayudará a ahorrar, ya que no tendrás que comprar carne, pollo o pescado, y te hará sentir muy bien física y mentalmente.

Olvídate de la comida preparada

El súper te cobra más por una manzana si te la vende en rebanadas. Esto aplica para cualquier alimento que esté modificado de su forma original, por ejemplo, las ensaladas preempacadas. Aléjate de ellas y ahorrarás mucho dinero.