Seleccionar página

Escuchas un sonido dulce y corto o una canción estridente y lo sabes; tu hijo adolescente ha recibido un mensaje en el celular. Reconocerías ese sonido hasta en tus sueños, debido a que desde que lo sacaron de la caja, ese celular no ha parado de hacerse notar.

adolescente celular 3

El celular, al igual que el Internet, es muy adictivo, ya que es comunicación que puede llevarse a todos lados. Ha perdido su carácter de “artículo de emergencia” para convertirse en un “mata aburrimiento”.

Si tienes suerte, “le puede poner crédito” será lo que escuches durante la semana, pero preocúpate porque podría ser la de cada dos o tres días. En este sentido, habría que darle a entender a tu hijo que el celular es para emergencias y que debe hacer un uso más racional del tiempo aire. En otro caso, habría que marcar un presupuesto mensual o semanal, y por ningún motivo se debe hacer recargas fuera del presupuesto, con el fin de disciplinar y ahorrar ese tiempo aire.

En otros casos, hay quienes se plantean la posibilidad de un plan tarifario, pero habría que analizarlo antes. Un plan te condena a tener que pagar el servicio por un año y pregúntate lo siguiente: ¿será mi hijo adicto al celular capaz de mantenerse el límite? Los planes te dan determinado tiempo aire y, si excedes determinado número de llamadas o mensajes, te cobrarán ese excedente.

adolescente celular 2

Sí, un plan les da poder de llamarte tan pronto tengan una emergencia y si deseas pagar el excedente por esa tranquilidad, quizá sea buena idea, pero hay que tratar de hacer que los hijos sepan mantenerse al límite.

Finalmente, hay un punto que es imposible eludir como es el hecho de que quieran tener el celular que acaba salir al mercado. Antes de cumplir sus caprichos, piensa si tus hijos realmente lo necesitan. Seguramente serán la envidia de sus compañeros y te estarán eternamente agradecidos, hasta que salga un modelo mejor, pero eso también tiene un “pero”.

Los ladrones prefieren asaltar a adolescentes con equipos vistosos que a adultos con teléfonos prácticos. Otra realidad es que un celular con internet ilimitado puede ser más nocivo en la escuela que el compañero de banca que nunca se calla y siempre bromea.

Cuando adquieras un nuevo equipo celular para ellos, procura investigar anticipadamente qué les estás comprando.