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Por algún motivo encontramos en el consumo algún tipo de satisfacción que se convierte prácticamente en una necesidad. 

Excited Shopping Woman

A muchos nos encanta comprar cosas, y no hay nada de malo en eso. El problema está cuando gastamos más de lo que podemos o le damos al consumo más importancia de la que realmente tiene. Pero, ¿cómo reconocer si eres adict@ a las compras o shopaholic?

No puedes rechazar una oferta

Si algo está en oferta eres capaz de comprarlo aunque no lo necesites. Da lo mismo que se trate de ropa, comida o accesorios para el perro. Si la oferta es buena, eres capaz de decirle al vendedor “dame todo”.

No eres capaz de ahorrar

No es que queramos que le digas no a todo, pero ahorrar es importante para alcanzar la independencia económica. Si a la primera que tienes dinero lo gastas, ¿qué va a ser de tu vida cuando la necesites para algo importante?

Comprar por Internet es tu pasatiempo favorito

Puedes pasar horas revisando tiendas online y comprando, y te convertiste en una experta a la hora de encontrar buenos precios, pero unas cuantas veces terminaste comprando cosas que jamás vas a usar.

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Tienes cosas por si acaso

¿Basta con abrir un cajón para que las cosas salgan a borbotones? El problema es que no regalas las cosas que no usas y sigues comprando más por si llegan a ser necesarias. Acumulaste tantas prendas que ni siquiera sabes lo que tienes y aun así sigues comprando.

Comprar te hace sentir feliz

Si te sientes triste o estresado, comprar es tu mejor terapia. Recibir bolsas te hace sentir feliz y te relaja como nada más. Pero, ¿te das cuenta de lo que significa que deposites tu felicidad en una compra? Es un camino sin retorno que en vez de conducirte a la felicidad lo va a hacer hacia la adicción a algo tan superficial como es el consumo.