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El trastorno limítrofe de la personalidad, también conocido como fronterizo o borderline, ha ido en aumento entre la población en los últimos años, aseguró especialistas.

bipolar transtor
Las manifestaciones de esta afectación psiquiátrica suelen hacerse presentes desde edades tempranas pero pueden confundirse con otro tipo de trastornos.

“Son personas muy inestables, tienen muchos cambios de humor, de estado de ánimo, y de ahí viene aquel dicho que se ha vuelto común: ‘soy bipolar’, pero en realidad no, se trata de un trastorno limítrofe de la personalidad”, precisó la especialista Mileva Grijalva Jiménez.

Otra característica de este trastorno es la idealización en sus relaciones interpersonales.

“Tienden a la devaluación personal y a la idealización hacia otras personas; te acaban de conocer y te cuentan toda su vida, se abren con mucha confianza y en el día te aman, pero les dices a algo que no les gusta y te odian”, abundó.

Debido a esto, sus relaciones no son duraderas o permanentemente se deterioran, de hecho es común ver que no tienen amistades de antaño, sino prácticamente con quienes conviven en círculos sociales, son gente nueva.

Algo típico de las personas “borderline” es que no obedecen límites y frecuentemente se muestran ansiosas, actuando por impulsos cortos que por lo regular no logran controlar.

Según Grijalva Jiménez, es común hospitalizarlos por cuadros depresivos que incluso pudieran llevarlos a algún tipo de conducta autodestructiva como el cutting (autolesionarse el cuerpo, inflingiéndose cortadas), tentativas suicidas, o incurrir en adicciones, entre otras.

Como parte de los síntomas que pueden alertar a los familiares sobre este padecimiento, además de los antes mencionados figura el cambio de apariencia porque suelen descuidarse en su aspecto e incluso en su higiene, y pueden tener pérdidas o ganancias de peso corporal dramáticas debido a la ansiedad que les aqueja.

Se estima que el trastorno limítrofe de la personalidad afecta a casi un dos por ciento de la población en general, con una incidencia mayor en las mujeres con hasta tres casos por cada varón.