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Las sociedades de negocios, al igual que las relaciones románticas, pueden ser muy difíciles y estadísticamente, están destinadas a fracasar; sin embargo, una sociedad saludable y funcional puede ayudar a ambos o más socios a encontrar más rápido y mayor éxito que si trabajaran en solitario. 

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¿Cómo puedes elegir a un socio que llevará a tu empresa al siguiente nivel, y no a hundirla al igual que el Titanic? Estos son cinco tips a considerar:

Hábitos laborales similares

Es importante que la sociedad sea igualitaria, especialmente en lo concerniente a los hábitos de trabajo. Si trabajas de 7 de la mañana a 9 de la noche y a tu socio le urge salirse a las 5 de la tarde, entonces estás en problemas. Establecer horarios, expectativas y responsabilidades desde el comienzo puede ayudar a reducir la posibilidad de que una parte se sienta explotada y la otra no contribuya lo suficiente.

Estabilidad financiera y emocional

Aunque pudiera parecer invasivo, necesitas saber la situación económica de cualquier persona con la que pretendas hacer negocios. Investiga si paga sus cuentas a tiempo y cuánto tiempo podría sobrevivir sin recibir ganancias. Alguien en una situación financiera precaria es más probable que sacrifique el éxito a largo plazo por obtener ingresos inmediatos.

Además, sobra decir que tu socio debe ser emocionalmente estable. Pasarás mucho tiempo con esta persona, así que debes disfrutar la experiencia. Tu socio también representará y liderará tu empresa, así que asegúrate que sea capaz de soportar la presión, así como los fracasos y los éxitos.

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Habilidades complementarias

Nunca elijas a un socio idéntico a ti. Las habilidades de tu socio deben complementar las tuyas. La meta es encontrar a alguien cuyos talentos y habilidades puedan expandir lo que tú haces.

Visión similar

Es fácil concordar en el principio, ¿pero qué pasa con los objetivos en el largo plazo? Asegúrate que el futuro que visionas esté en la misma línea que el de tu socio.

Confianza

Cualquier buena relación está fundamentada en la confianza, pero esto se dificulta aún más cuando hay dinero involucrado. Si no puedes confiar en tu socio para que cuide a tu hijo recién nacido, para darle el número de tu tarjeta o las llaves de tu casa, entonces no te asocies con él o ella.