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Considerado el padre de la comedia francesa, Molière fue uno de los grandes exponentes de la época gloriosa de la monarquía en Francia, bajo el reinado de Luis XIV, aunque muchas de sus populares obras fueron objeto de escándalo entre la nobleza y, sobre todo, el clero.

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Jean-Baptiste Poquelin nació el 15 de enero de 1622 en la ciudad de París, en una familia de la rica burguesía comerciante. Durante su infancia concurrió al prestigioso Collège de Clemont, gestionado por jesuitas, y más adelante culminó sus estudios de Derecho en la Universidad de Orleans.

Sin embargo, los deseos del jovial Jean-Baptiste estaban relacionados con el teatro. Gracias a que pudo ingresar al palacio como tapicero, comenzó a relacionarse con eminencias de la filosofía y las artes, como el filósofo Pierre Gassendi, el poeta Cyrano de Bergerac y el músico Charles D’Assoucy, entre otros. También conoció a la familia Béjart, que se dedicaba a la comedia.

Con estos últimos, Poquelin creó en 1643 la compañía Ilustre Teatro y se asoció con Madeleine Béjart, quien fue la primera directora. Un año después Jean-Baptiste asumió la dirección del grupo y se hizo llamar Molière, presuntamente para desligarse de sus orígenes familiares. Sin embargo, a pesar de instalarse en París, la compañía solo acumuló fracasos y el aún neófito artista terminó encarcelado por deudas.

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Luego de un bache de cinco años, en los cuales trabajó como actor, Molière retomó la dirección del Ilustre Teatro y recorrió con ella todo el sur de Francia, mientras iba construyendo su perfil de dramaturgo. Así fue que comenzó a escribir farsas y terminó sus dos primeras comedias “El atolondrado o los contratiempos” y “El despecho amoroso”.

Finalmente, en 1658, Molière volvió a París y cambió el nombre de la compañía a Troupe de Monsieur, en homenaje a su “padrino” Felipe de Orleans, hermano del rey Luis XIV. Gracias a ello, el grupo pudo interpretar algunas piezas teatrales al “Rey Sol”, quien quedó muy a gusto con las farsas. Por eso, el monarca dispuso que Molière y su grupo fueran instalados en el Théâtre du Petit-Bourbon.

Allí, en 1659, la compañía de Molière interpretó la comedia de autor “Las preciosas ridículas”, que fue un éxito rotundo y sirvió para que se convirtiera en el favorito de Luis XIV. Esta relación estrecha permitió al dramaturgo francés obtener los favores del monarca a pesar de la creciente oposición posterior.

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Las polémicas comenzarían en 1662, cuando Molière interpretó, en el Palacio Real, su obra maestra “La escuela de las mujeres”, que si bien también fue un gran éxito, le dejó una imagen de “libertino” y “anticristiano” entre algunos sectores religiosos de la corte parisina.

Pero el verdadero escándalo ocurrió por la representación completa de “Tartufo” en 1664, debido a que en ella, Molière denunció la “hipocresía religiosa” con un estilo irreverente y sarcástico que puso de los pelos a buena parte de los presentes y obligó a Luis XIV a prohibir una nueva interpretación de la obra por cinco años.

Las presiones de sus críticos, el fracaso de sus siguientes obras, los problemas económicos que afectaban la compañía y la disminución de su producción hicieron que Molière enfermara de tuberculosis; sin embargo, ese periodo se caracterizó por sus continuos éxitos con “El misántropo”, “El médico a palos”, “El ávaro” y “El burgués gentilhombre”.

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En 1669, el rey levantó la prohibición, lo cual trajo un enorme éxito y Molière interpretó su última obra “El enfermo imaginario” en 1673. De hecho, durante la cuarta representación en el Palacio Real, Molière sufrió un ataque agudo de hemoptisis derivada de la tuberculosis que lo descompensó y obligó a trasladarlo hasta su casa, donde murió pocos minutos después. A pesar de que los actores no podían ser enterrados en un cementerio, Luis XIV accedió a las peticiones de la viuda.

El desvanecimiento de Molière en el escenario también quedó como un legado en nuestros días; generalmente en las representaciones de teatro se dice que trae mala suerte vestirse de amarillo, dado que Molière supuestamente habría sufrido el ataque estando en el teatro vestido de este color.