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Seguramente estás cansado de oír que el entrenamiento en la elíptica no sirve para nada, que vas de paseo, que ni siquiera sudas y otros tantos juicios de valor sobre la máquina en cuestión.

entrenamiento eliptica 1

Aún con todos estos cuestionamientos, la elíptica es una de las máquinas que más se utiliza en los gimnasios. De hecho, puedes darte cuenta que en la zona de cardio hay poca gente en las cintas y que además va caminando, algunas personas en las bicicletas estáticas y las elípticas llenas.

Quizá esta máquina no es tan “equis” como tú piensas. Lo más seguro es que no estás usándola de la manera adecuada. De hecho, se recomienda que se utilice a baja intensidad para poder retomar de una buena manera el ejercicio aeróbico tras una lesión que nos impida correr, y a una alta intensidad para completar tu rutina de ejercicio.

Un entrenamiento en la elíptica puede ser igual de exigente a nivel cardiovascular que uno realizado en la caminadora, si sabemos cómo hacerlo. Si lo que estás buscando es intensidad, olvídate de pasar 45 minutos pedaleando al mismo ritmo y opta por otras maneras de entrenar:

Sube la velocidad

Puedes escoger música con la velocidad “in crescendo” especialmente preparada para trabajar en la elíptica. Busca una resistencia en la que te encuentres cómodo al principio, porque la velocidad irá subiendo según pasan los minutos.

entrenamiento eliptica 2

Trabaja por intervalos de intensidad

Hay elípticas que ya traen precargado un programa de entrenamiento por intervalos de intensidad, pero lo mejor es hacerlo manualmente para ir variándolo día a día. Una buena forma es hacer un calentamiento de cinco minutos con una intensidad baja y después de esto, ir subiendo un punto la intensidad cada minuto durante los cinco siguientes. Terminado esto, vuelve a la calma a una intensidad baja-moderada.

Trabajo por intervalos de velocidad

Si eres una persona bien coordinada, esta es la opción para ti. El sistema sería el mismo que el del trabajo por intervalos de intensidad, pero manteniendo siempre la misma resistencia y cambiando nosotros mismos la velocidad. Si haces sprints, recuerda que es importante que no sean muy largos en el tiempo y que es necesario que vayan seguidos de una buena recuperación.