Seleccionar página

La tarjeta de crédito puede convertirse en una gran aliada para cumplir metas y alcanzar objetivos personales, si se utiliza de forma correcta y organizada; o por el contrario, puede volverse una carga cuando no existe la capacidad de controlar las compras excesivas e innecesarias que hacen que el importe gastado exceda nuestra verdadera capacidad de pago.

tarjeta credito 4

Este medio de pago otorga la opción a los clientes de poder abonar las compras al mes siguiente o fraccionar el importe en cómodos plazos, y ahí es donde se debe tener en cuenta los intereses que se deberán abonar.

Para controlar los gastos y llevar las cuentas de lo que se debe pagar, te damos esta serie de consejos:

– Utilizar la tarjeta de crédito la primera semana siguiente al día del corte es la mejor fecha para adquirir productos o pagar otras obligaciones. La razón es que el tiempo entre la fecha del gasto y el pago de la cuota de la tarjeta es más extendido y permite organizar mejor las cuentas. Por ejemplo, si el corte de la tarjeta es el primero de diciembre, es recomendable que la utilices después de esa fecha y no los días finales de noviembre, porque esos gastos se cargarán a la factura que te llegará a mediados del mes siguiente.

– Pagar la tarjeta de crédito antes de la fecha de vencimiento que registra en la factura reduce el riesgo de pasar por alto la obligación o de registrar el pago un día después, donde se cobrará un recargo moratorio por el incumplimiento. Pagar anticipadamente también reduce los intereses de las compras diferidas a varias cuotas.

– El pago mínimo es una opción que se brinda a los usuarios para ir abonando a la deuda adquirida con la tarjeta de crédito, pero siempre es recomendable pagar un poco más para ir disminuyendo el saldo de la deuda y así, terminar pagando menos intereses.

– Pagar a una cuota es una buena opción para diferir a un mes el valor de la compra sin tener que pagar los llamados intereses de financiación de la compra.

– Sin importar el crédito del que dispongas en la tarjeta de crédito no lo gastes todo, mantén una reserva para atender posibles emergencias o imprevistos.